Toda nuestra vida tiene etapas y cada una muy significativa. Hoy a las personas mayores de treinta años, los niños nos dicen viejos, como si fuéramos algo diferente. El ser viejo más que estar en el cuerpo se encuentra en la mente y en el corazón. Observo tantos jóvenes hoy en día ya cansados de todo. No quieren salir, reír, bailar, caminar. Piensan si hace un día caluroso que el sol les hace daño, si es invierno que el frío no es bueno, si llueve que se pueden resfriar y a su lado, personas mayores llenas de ganas por la vida, los sueños, vivir y experimentar cosas. No dejemos entrar el viejo en ninguna época de nuestras vidas, él nos roba las ganas de vivir, mutila nuestros sueños, nos aleja de lo alegre y agradable y nos quiere sumir en la depresión y la nostalgia. conoce mi página web www.cercaníadesdeelalma.com Un abrazo