Anarquista irreductible, novillero, chapista, modesto escribidor de coplas caseras y alcalde de la villa el día en que Madrid se rindió al ejército golpista, el sevillano Melchor Rodríguez fue ante todo un hombre que hizo el bien, aun cuando le pudo costar la vida. "Por las ideas se puede morir, pero no se puede matar", dicen que dijo. La frase explica por qué se jugó el pellejo para salvar a cientos de presos franquistas de la turba enfurecida que quería lincharlos.
Para conocer más sobre el personaje hablamos con Anarquista irreductible, novillero, chapista, modesto escribidor de coplas caseras y alcalde de la villa el día en que Madrid se rindió al ejército golpista, el sevillano Melchor Rodríguez fue ante todo un hombre que hizo el bien, aun cuando le pudo costar la vida. "Por las ideas se puede morir, pero no se puede matar", dicen que dijo. La frase explica por qué se jugó el pellejo para salvar a cientos de presos franquistas de la turba enfurecida que quería lincharlos.
Para conocer más sobre el personaje hablamos conAnarquista irreductible, novillero, chapista, modesto escribidor de coplas caseras y alcalde de la villa el día en que Madrid se rindió al ejército golpista, el sevillano Melchor Rodríguez fue ante todo un hombre que hizo el bien, aun cuando le pudo costar la vida. "Por las ideas se puede morir, pero no se puede matar", dicen que dijo. La frase explica por qué se jugó el pellejo para salvar a cientos de presos franquistas de la turba enfurecida que quería lincharlos.
Para conocer más sobre el personaje hablamos con Alfonso Domingo.