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Or


Santiago 4:8 “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”.
Es nuestro deber y nuestra responsabilidad como pastores llevar a la iglesia a momentos de intimidad y confrontación delante de nuestro Padre Celestial; es necesario que la iglesia experimente tiempos de sanidades, milagros, prodigios y que Dios muestre su poder en todo su esplendor para que todas nuestras necesidades sean suplidas por su inmenso amor y su inmensa gracia.
La Palabra en el libro de Santiago 4:4 “¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”, muestra uno de los mas fuertes llamados al arrepentimiento en el nuevo testamento, y lo hace con la iglesia, lo hace con las personas que creen en Cristo Jesús y lo mas fuerte de todo es que les llama “Almas Adúlteras”.
Esta es una advertencia acerca del peligro de lo que significa coquetear con el mundo y las consecuencias que este coqueteo tiene en la relación con Dios; Dios no tiene rival, pero tampoco los tolera, o somos amigos de Dios y enemigos del mundo, o somos enemigos de Dios y amigos del mundo, no hay intermedio. El Señor advirtió en el libro de Juan 15:18-19 “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece”.
Cuando vives en santidad, esa forma de vivir le recuerda al mundo que Dios rechaza toda forma de mundanalidad, el mundo y Dios son dos amos opuestos: Cuando nosotros pensamos, amamos, decidimos y hablamos como el mundo lo hace, la palabra lo llama “adulterio espiritual”, cuando tu deseo y motivación por las cosas de Dios ha menguado y tu deseo y motivación ha aumentado por las cosas del mundo; amor, deseo, apego a las cosas temporales de este mundo, no es otra cosa que adulterio espiritual, y va socavando profundamente hasta que pierdes tu primer amor, de esta manera el enemigo va ganando terreno en tu vida hasta tal punto que tu corazón comienza a latir más fuertemente por las cosas del mundo y más débilmente por las cosas de Dios.
¿Porque es fácil decir que eres una persona de fe, pero cuán difícil es caminar con Dios?
Voy a referirme a un personaje Bíblico del cual muy poco se habla, se encuentra en Génesis 5:24 “…Y caminó Enoc con Dios, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios”.
Después es mencionado nuevamente en Hebreos 11:5 como uno de los héroes de la fe, y lo que está escrito de él tiene un gran significado: “Por la fe Enoc fue transpuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios”… “Fue por la fe que Enoc ascendió al cielo sin morir; «desapareció, porque Dios se lo llevó»[a]. Pues antes de ser llevado, lo conocían como una persona que agradaba a Dios” NTV.
En la Biblia es mencionado muy poco sobre este hombre de fe, solo en algunos versos; no obstante, por causa de su testimonio, el nombre de Enoc es conocido por la mayoría de los creyentes. Él “caminó con Dios” y “agradó a Dios”.
Enoc vivió una vida en fe, era su manera de vivir. Él dejó que Dios guiara y enderezara sus pisadas. Así fue como él era agradable a Dios, y por causa de su fe, Dios se lo llevo para estar con Él; Judas 14-16 afirma “De estos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él. Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho”.
En estos días, Dios también ve sobre la tierra y observa un mundo lleno de personas egoístas y “amadores de los deleites más que de Dios”, tal como está escrito en 2 Timoteo 3:1-5 “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita”.
¿Cuánto crees que se alegra el corazón de Dios cuando ve aquellos que son fieles a Él, y que caminan junto con Él? Los que son “irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo”. Filipenses 2:15.
En medio de este mundo malo nosotros también podemos tener el mismo testimonio de que caminamos junto con Dios y le agradamos, cuando renunciamos a nuestros propios deseos y concupiscencias, y al mismo tiempo somos guiados por el amor para servir a Dios en obediencia a Su voluntad. Así como está escrito en Colosenses 3, podemos ser aquellos que buscan las cosas de arriba y rechazan todo lo que viene del mundo.
Podemos luchar para alcanzar el mismo testimonio que Enoc, no por causa de nuestro propio ego, ni para ser reconocidos por algo, sino para glorificar a Dios con nuestra vida. De esta manera, todos aquellos que nos conocen, reconocen que caminamos junto con Dios y vivimos solo para agradarlo.
¿Cómo caminamos junto con Dios? ¿Qué significa caminar con Dios todos los días?
1 Samuel 16:7 “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”.
Dios tiene la extraordinaria capacidad de ver lo que hay dentro de una persona. Dios conoce nuestro verdadero carácter porque "mira el corazón”, la más grande enfermedad de la iglesia de hoy se llama “apariencia, hipocresía, máscaras, falsedad”, que muestra una persona entre lo que dice y lo que es.
Las apariencias pueden ser engañosas. La apariencia exterior no revela lo que la gente realmente es, la apariencia física no nos muestra el valor o el carácter, la integridad o la fidelidad de una persona. Las cualidades externas son por definición superficiales, para Dios lo más importante es la obediencia a Sus mandamientos y la aplicación de las leyes espirituales de Su Espíritu Santo, se lo muestro en la Palabra para que de una vez por todas podamos entenderlo: En el libro de 1 Samuel 16:7, Dios estaba buscando rey para Israel y envió a Samuel a la casa de Isaí y Dios dijo: “No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Dios no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón” y quiero profundizar mas, porque estuve preguntado al Señor el porque razón escogió a David… y me respondió lo que está escrito en 1 Samuel 13:14b “Dios se ha buscado un varón conforme a Su corazón, al cual Dios ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Dios te mandó” y en Hechos 13:22 La Palabra dice “Después de quitarlo, les levantó por rey a David, del cual Dios también testificó y dijo: `”HE HALLADO A DAVID, hijo de Isaí, UN HOMBRE CONFORME A MI CORAZON, que hará toda mi voluntad”; esto se traduce en “Fidelidad y obediencia”. Dios hizo cosas grandes en medio de David, 2 Samuel 7.
A pesar que David cometió pecado:
Y Todo porque el corazón de David era un corazón amigo de Dios, un corazón que se apoyaba en Dios, confiaba en Dios, no es un corazón que no peca, es uno que confía en Él, cuando David pecó se arrepintió y declaró “No quites de mi tu Santo Espíritu, buscó su misericordia, busco la gloria de Dios”.
¿Como es nuestro corazón? ¿Como respondemos a la prueba cuando Dios hace silencio? ¿En quien te apoyas en la enfermedad, en el dolor? / Nuestra confianza está en Él, Él es nuestro sanador, Él es nuestro libertador.
¿En la economía en quien te apoyas? ¿Honras a Dios con tus bienes, con la primicia de todos tus frutos…? / Y serán llenos tus graneros y tus lagares rebosarán de mosto y aceite.
¿Cuando pecas, estás preocupado por el que dirán o que Dios no se aparte de ti? / Clamas: No quites de mi tu Santo Espíritu, no te apartes de mi, no me eches de delante de ti.
¿Como puede mostrar Dios Su poder a favor de alguien que suelta la lengua para hablar mal de los hombres de Dios? / Nunca mas hables mal de nada ni de nadie…
Un corazón perfecto no es aquel que no peca, no es aquel que no se equivoca, es uno que confía y se apoya en Dios, aún en su aflicción y en su debilidad espera en Dios; a ellos Dios le va a mostrar Su poder, Su fuerza, Dios le va a ayudar… Levanta tu voz y haz esta oración “Señor dame un corazón nuevo y un Espiritu nuevo y recto dentro de mi, un corazón que tema tu nombre”.
Ten en cuenta que Dios ve con sus ojos espirituales:
¿Porque muchos viven una vida de apariencias? Vamos a mirarlo desde el punto de vista espiritual: Por ejemplo Pedro en cuestión de horas pasó de estar dispuesto a ir hasta la muerte por su maestro a negar que le conocía; (Hasta que no vivas lo que dices creer, no va a ser cierto lo que crees).
Ministración: Dios no nos promete que pondrá un remiendo en nuestro corazón, no, la promesa es que nos dará Corazon nuevo y espíritu recto ya que la naturaleza humana es demasiado depravada para ser remendada, “No se trata de una casa que necesita de unas cuantas reparaciones, no, la casa está podrida por completo, y los propios cimientos han sido destruidos, hoy tanto el corazón del hombre como el corazón de la familia han sido destruidos, se encuentran en mal estado, hay podredumbre por doquier y está a punto de desplomarse”, por esta razón la Palabra en Ezequiel 36:26-27 "Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”.
Nuestro corazón es el lugar donde Dios quiere obrar el mayor de sus milagros, es momento de que abras el corazón para que Él pueda hacer esa transformación en tu vida, tu hogar y tu familia, El Señor tienen un plan para cada uno de nosotros, ese plan es el de hacernos libres por su amor, su gracia y su poder:
Romanos 1:21 “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido”.
Dios se revela al hombre en su conciencia, en su interior y en la creación de una manera clara y evidente, por tanto es imposible que el ser humano no pueda deducir y concluir que hay un creador detrás de todo lo creado; El universo es tan perfecto y tan sincronizado que el hombre puede predecir los eclipses de sol y luna que van a ocurrir durante los próximos 100 años, por tal razón en Romanos 1:20 dice "Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”, el hombre no tiene excusa para concluir que Dios no existe.
Por todo esto Pablo hace un reclamo a los Romanos, y hoy lo hace directamente a la iglesia “Aunque conocen a Dios, no lo honran como a Dios, ni le dan gracias” y añade que las consecuencias son evidentes: Se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido.
Aquí hay dos aspectos importantes que enseñar a la iglesia, uno de ellos es honrar a Dios y el otro es la gratitud a Dios.
¿Que es honrar a Dios? Es reconocerlo como el Dios soberano sobre toda la creación, como el ser de mayor dignidad, de mayor Gloria, de mayor autoridad y de mayor bondad, es glorificar a Dios exaltando sus atributos. Es muy fácil para nosotros ir a alabar a Dios y agradecerle por todo. Pero deshonrar a Dios es aun MÁS fácil ya que el mal no aborrece; Salmos 36:1-4 “La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos. Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, de que su iniquidad no será hallada y aborrecida. Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; Ha dejado de ser cuerdo y de hacer el bien. Medita maldad sobre su cama; Está en camino no bueno”.
Y quiero mostrar lo que ocurrió tanto en el antiguo testamento con Nabucodonosor, asi como en el nuevo testamento con Herodes por no honrar a Dios.
La ingratitud viene de un corazón endurecido, no siente, no percibe las bendiciones de Dios. El corazón endurecido prefiere vivir las consecuencias de su libertinaje antes de someterse a un Dios misericordioso. Quiero mostrar la ingratitud con la historia del hijo pródigo, el cual tomo la decisión de irse del lado de su padre y declaró tácitamente: "Mi papá es un estorbo para la vida que yo quiero vivir”, con el tiempo aumentaron las consecuencias de su decisión desarrollando en su corazón un espíritu de ingratitud. El hijo pródigo se rebela contra su padre, le pide su parte, decide irse, y aunque el padre intenta decirle “pero aquí lo tienes todo”, el pródigo le dice “yo no lo quiero a tu manera, lo quiero a mi manera”, lamentablemente todo lo que el padre le entregó lo malgastó hasta tal punto que fue humillado, alimentando cerdos, comió la comida de animales inmundos y de repente dice: “que es lo que he hecho” y viene el bla, bla, bla del arrepentimiento y las lágrimas de cocodrilo; “Usted sabe de donde viene el dicho lágrimas de cocodrilo? Cuando el cocodrilo está mordiendo la presa, las lágrimas le asoman por los ojos, de ahí al dicho -Lágrimas de cocodrilo-.
Un ejemplo de ingratitud se encuentra en Lucas 17:11-19; La historia de los diez leprosos sanados es un reflejo de lo que nos sucede hoy en nuestra sociedad y en el cristianismo moderno, Jesús pasa haciendo el bien; sin embargo, la ingratitud se destaca como respuesta de un corazón endurecido.
Mientras que la gratitud nos abre los ojos, nos hace espontáneos y nos lleva de regreso a una relación intima con Dios. La gratitud nos da oportunidades de volver a encontrarnos con Jesús una y otra vez para recibir de su bondad, su amor y su misericordia, la ingratitud nos lleva a la falta de entendimiento de lo que es la gracia de Dios, es la madre de nuestras amarguras, nos encierra en nuestro propio mundo mezquino, y nos enceguece para no ver las muchas bendiciones que Dios quiere darnos.
Los nueve judíos leprosos y el leproso samaritano, enemigos históricos, la lepra los había hecho iguales, les dio la oportunidad de disfrutar la gracia y el amor infinito de Dios. ¿Qué tenían en común ahora? en realidad, los diez habían tenido un encuentro con Jesús, pero solo uno entendió el poder de la gracia y el amor infinito de Dios.
Cuando en nuestro corazón hay un espíritu ingratitud nos convertimos en hombres amadores de sí mismos, amadores de los placeres más que de Dios, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes; 2 Timoteo 3:1-5 “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita”.
La ingratitud es el fruto de un corazón rebelde, orgulloso, autosuficiente, egoísta, que espera que todo el mundo complazca los deseos de un corazón que dice “no le debo nada a nadie”.
Cuando te alejas del padre, te alejas de la fuente de sabiduría y del conocimiento, no piensas racionalmente y comienzas a pensar y actuar de una manera irracional, conforme a las pasiones carnales, conforme a los designios de una mente terrenal y conforme a una voluntad rebelde y lleva la persona a:
Todo esto hace que profesen ser sabios, a lo que Dios llama necedad, y al encenderse la ira de Dios, los entrega a esclavitud, Romanos 1:24 “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que desho...
Tu no peleas solo, el ejército del cielo están contigo, La estructura espiritual del cielo está conformada por ángeles, arcángeles, querubines y serafines.
La estructura espiritual del infierno se encuentra descrita en Efesios 6:12 habla de Principados, potestades, huestes espirituales de maldad en las regiones celestes, gobernadores de las tinieblas; “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.
Vivimos en medio de una batalla y necesitamos aprender como pelear y como vencer.
Una de las principales revelaciones acerca de quien es Dios se encuentra en Jeremías 10:14-16 “Todo hombre se embrutece, y le falta ciencia; se avergüenza de su ídolo todo fundidor, porque mentirosa es su obra de fundición, y no hay espíritu en ella. Vanidad son, obra vana; al tiempo de su castigo perecerán. No es así la porción de Jacob; porque él es el Hacedor de todo, e Israel es la vara de su heredad; Jehová de los ejércitos es su nombre”; Dios es el director del ejército del cielo, Él es poderoso gigante, Dios fuerte, omnipotente, Él es nuestro Padre Celestial.
A nosotros, los que creemos, Dios nos concede la victoria por medio de Cristo. Pablo exclama con triunfo: “Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”, 1 Corintios 15:57. Esta victoria definitiva sobre el pecado, la carne, el mundo y Satanás debe ser obtenida mediante la aplicación de las armas espirituales que el Señor nos ha dado.
Estas armas espirituales “son poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” y encuentran su origen, potencia y efectividad en nuestro Señor Jesucristo:
Hay batallas que se ganan cuando Dios interviene; Zacarías 4:6 “Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.
La batalla mas importante de la Biblia es la de David y Goliat, David conocía a Dios, sabía a quien invocar en medio de la batalla, sabía como clamar; Le llamaba Padre, Consolador, Consejero, cuando necesitaba auxilio sabía que Dios era su Pastor, conocía el carácter de Dios.
David sabía que no podía vencer al gigante; muchas veces con nuestra fuerza nada vamos lograr, hay una doctrina falsa llamada la “autosuficiencia”, y todo porque se agarraron den un versículo bíblico mal interpretado, Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, confía en ti, empodérate, confía en que todo lo puedes, en tu capacidad, esa es una doctrina diabólica; Mas bien confía en que si Dios está contigo, todo lo puedes; y por mi yo no puedo hacer nada, Jesús lo dijo en Juan 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”; hay caídas que solo Dios puede levantar, el caso e Elias en 1 Reyes 19:1-8 (Hacer el relato).
Veamos lo que ocurrió en la batalla entre David y Goliat: 1 Samuel 17:45 “Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado”, Aquí vemos a David invocando en nombre de Jehová de los ejércitos, esta es la razón por la cual nosotros en medio de la batalla debemos levantarnos en contra de nuestro enemigo declarando: “Te voy decir quien es el que pelea por mi, Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel”:
1 Samuel 17:46 “Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel”
1 Samuel 17:47 “Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos”.
Veamos con que arma venció Davi...
Lucas 10:34 “y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él”.
Muchos de nosotros hemos pasado por tragedias, deshonras, abusos, traiciones, maltratos, que causaron heridas emocionales, traumas, dolor; heridas emocionales que son incluso mas fuertes que las heridas físicas. Todas estas heridas son causadas por nuestro próximo, el mas cercano.
Estamos viviendo en un mundo cargado de violencia y estamos enfrentando lo que hoy se denomina “soledad agresiva”, “tendencia a rechazar, a desconfiar, a insultar, a maltratar y se magnifica a través de las redes sociales”, nos estamos individualizando hasta tal punto que se ha convertido en una tendencia a actuar por encima de todos los demás, que todo lo que importa es aquello que yo quiero, aquello que yo necesito sin importar los demás.
Estamos en medio de una generación con “autonomía extrema” que basa sus principios en una independencia moral con pensamientos, sentimientos y voluntad propia, es el reinado de la opinión personal; “Yo opino, yo considero y lo que opino y considero bueno eso hago, sin reglas ni fundamentos”, estamos viviendo lo que está escrito en Isaías 5:20 “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”; pero hay una realidad y es que hemos sido creados para vivir en comunidad con otras personas.
Hoy quiero referirme a lo que está escrito en Lucas 10:25-37, una parábola que Jesús refirió para poder responder la pregunta del interprete de la ley: ¿Y quién es mi prójimo?.
Desde el verso 30 en adelante, Jesús narra que un hombre que descendía de Jerusalén a Jericó, éste fue emboscado por unos ladrones, los cuales le despojaron, le causaron heridas y lo dejaron medio muerto.
La Palabra dice que el enemigo vino para robar, matar, y destruir, y fue exactamente lo que ocurrió; esto nos enseña que las heridas emocionales no te matan, las heridas emocionales te dejan medio muerto.
Todo comienza cuando un interprete de la ley pregunto al Señor, v25, ¿Haciendo que cosa heredaré la vida eterna?, el Señor le responde, v26, ¿Que está escrito en la ley? ¿Como lees?; este interprete de la ley en pleno conocimiento del tema enumera dos pasajes bíblicos: Deuteronomio 6:5 “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” y Levítico 19:18 “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová”. Jesús le dijo, v28, “Bien has respondido; haz esto y vivirás”; Jesús no deja las cosas teóricas, Él va a la práctica y responde “Haz esto, y vivirás”.
El interprete de la ley queriendo justificarse a si mismo, dijo a Jesús, v29, “¿Y quien es mi prójimo? Esta historia llama mucho la atención debido a que ocurrieron eventos en los cuales ni la religión, ni el religioso te salva:
Pasó cierto samaritano (de Samaria, mezcla de Asirios con Judíos), un enemigo de los judíos, el cual representó todos los valores de amor y misericordia, un samaritano compasivo con un judío; algo inexplicable, pero que responde al valor que el señor está demandando de nosotros: Una acción inexplicable.
Yo me convierto en “el prójimo” cuando muestro misericordia, mi prójimo no es simplemente el que está en necesidad, sino es el que da misericordia y muestra compasión, esa es la razón por la cual Jesús le pregunta, V36: ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
Nosotros estamos viviendo situaciones de odios, rencores, falta de perdón, podemos reconocer quiénes son nuestros, y quienes no, pero el señor nos manda en su palabra de una manera absolutamente clara, que podemos reconocer quién es nuestro prójimo sin mirar si pertenece o no a nuestro sistema de creencia; La Falta de Perdón es uno de los problemas más grandes entre los creyentes. El esposo (o esposa) que dice que perdonó, pero en la primera discusión saca los trapos sucios. El resentimiento entre esposos que trae como consecuencia división, disensión, peleas, contiendas. Los resentimientos entre padres e hijos o viceversa que traen maldiciones generaciones, hoy es un día para reconciliarnos con Dios y con nuestro prójimo.
DIOS es un Dios PERDONADOR, El Señor nos muestra que es exactamente lo que hizo por cada uno de NOSOTROS en la Cruz del Calvario: Toda deuda fue cancelada.
Por tal razón la identidad de prójimo la asumo yo, y la llevo en el camino de tal manera que yo vengo a hacer el prójimo aún de aquellos que aparentemente no deben recibir misericordia: El maltratador, el violento, el violador, el que te deshonró, en fin, el que ningún beneficio tiene que recibir de mi parte.
El samaritano no sabía nada de aquel hombre que había sido asaltado, sin embargo, lo alzó, lo cubrió con vendas, colocó sobre él vino y aceite para suavizar sus heridas y lo llevó al mesonero para que lo cuidara y ademas de esto, pagó toda la deuda.
Es urgente perdonar, sanar, restaurar y restituir, ya que el señor nos enseña que debemos tener la capacidad de identificar a nuestro prójimo y de identificarte como “el prójimo”. Jesús sólo le dijo al intérprete de la ley, ve y haz tú lo mismo, no cambió el mandamiento descrito en la ley.
Todos tenemos relaciones emocionales, familiares, religiosas, sociales, laborales, lo que el señor nos enseña es que debemos trascender más allá de todas esas relaciones. El reconocimiento de mi prójimo es un asunto espiritual y por lo tanto debemos proceder en el espíritu. Esa persona a la vera del camino soy yo muerto en mis delitos, en mis pecados y la religión pasó de largo porque la religión no puede resolver el problema, el levita pasó de largo porque el religioso no puede hacer nada por mí, pero Jesús es el samaritano, porque Jesús tuvo compasión de mí y me tomó y me levantó y sanó mis heridas, pagó por mi salvación y por mi sanidad, por mi restauración y por mi restitución.
Si nosotros hemos vivido esa gracia de Dios, entonces tenemos que hacer lo mismo, los cristianos somos los samaritanos de esta generación, porque si recibimos de gracia daremos de gracia, por tal razón:
Hebreos 10:10 “En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre”.
Conocer a Dios, quien es infinito, eterno, incomprensiblemente Santo, y lleno de sabiduría inescrutable, es una tarea que, humanamente, parece imposible. Sin embargo, Dios nos ha revelado aspectos de su carácter y de su ser que Él desea que conozcamos, está escrito en Jeremías 9:24 “Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová”, esta revelación es la única manera en que podemos aprender a relacionarnos con Él y vivir una vida de santidad y comunión, disfrutando así de sus bendiciones.
Uno de los mayores peligros de nuestra generación es que a menudo reducimos a Dios a un concepto manipulable, nos vemos tentados a pensar que Dios siempre está a nuestra disposición, que siempre está dispuesto a perdonar, como si esa fuera su única función. Este podría ser el "dios" de nuestra era, pero no es el Dios de la Biblia.
La iglesia actual trivializa a un Dios que no conocen, ignorando su verdadera esencia, por tal razón necesitamos conocer a Dios desde lo profundo de Su Santidad.
Dios tiene atributos que tienen que ver con su esencia pura, con Su ser sagrado, Su Santidad, Su carácter justo, Su amor, Su gracia, Su misericordia, Su bondad, Su celo y Su ira. Estos atributos son los que día a día Él da a conocer al hombre, pero hay otros atributos que tienen que ver con Su esencia, Su omnipresencia, Su omnisciencia, Su eternidad y Su sabiduría. Estos, en cambio no son necesarios que Dios los revele al hombre, ya que han sido manifestados en la creación misma.
Hoy quiero hablar del atributo de Dios que encabeza la lista, el atributo de los atributos que describe la esencia, la belleza, la armonía de su perfección y el carácter de Dios, el atributo que describe quién es Dios, se encuentra en el libro de Isaías 6:3 “Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, Santo, Santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria”: La Santidad de Dios.
La Santidad de Dios es el atributo que el hombre odia, porque es lo que hace que Dios visite los juicios del hombre por causa de sus pecados e iniquidades.
Dios desde el principio ha enfatizado sobre Su Santidad, porque Su Santidad lo separa del resto de la creación. Él es único en su clase, no tiene igual, no tiene parecidos, Dios es sagrado, moralmente puro en su esencia y separado de todo lo demás en su existencia.
En consecuencia de esto, este es el atributo de Dios con el que tú y yo no podemos jugar y sí lo hacemos nos puede costar muy caro, debido a que:
Un ejemplo que la santidad de Dios no se negocia fue el caso que ocurrió con Nadab y Abiú hijos de Aaron, se encuentra en Levítico 10:1-7, estos jóvenes, al profanar lo sagrado, enfrentaron la severidad del juicio divino.
En el capítulo 8 de Levítico, Moisés consagró Aarón y a sus hijos como sacerdotes, y en el capítulo 9 de Levítico se inaugura el tabernáculo de reunión. En ese acto Dios desciende con fuego y consumió todos los sacrificios que estaban sobre el altar, y en un solo momento la presencia de Dios fue tan extraordinaria que todos se postraron en tierra con temor y en señal de reverencia; Levítico 9:6 “Entonces Moisés dijo: Esto es lo que mandó Jehová; hacedlo, y la gloria de Jehová se os aparecerá”, levítico 9:23 “Y entraron Moisés y Aarón en el tabernáculo de reunión, y salieron y bendijeron al pueblo; y la gloria de Jehová se apareció a todo el pueblo”.
Este fue uno de los días más tristes de toda la travesía por el desierto. Dios tuvo que mostrar al pueblo de una forma dolorosa que Él es Dios, que no negocia Su Santidad. Debió ser un día de celebración, sin embargo, resultó ser un día trágico por causa de La santidad de Dios. El tabernáculo había sido el único lugar en el mundo apartado y santificado por Dios y llegaron estos 2 jóvenes y tuvieron la osadía de corromper el lugar santo que Dios había preparado para representar su morada con su pueblo.
No hemos entendido que nosotros los seres humanos traídos del polvo de la Tierra, tenemos la osadía de desafiar la autoridad del Dios Creador, Eterno, Omnipotente. Cuando hacemos esto, tarde o temprano llegarán las consecuencias. La tardanza de las consecuencias revela la paciencia de Dios esperando por el arrepentimiento del pecador.
Días antes, el padre de estos 2 jóvenes, Aaron, permitió que el pueblo levantara un ídolo de oro y las consecuencias vinieron sobre los 2 hijos. Hoy les digo a los padres: La mejor garantía que ustedes tienen de que Dios visite con gracia su descendencia es la vivencia de una santidad ante Dios y no una vida de apariencia delante de los hombres. Padres, cuando vean a sus hijos desviarse del camino, piensen por un momento si en cualquier instante de sus vidas corrompieron la comunión con Dios, porque Dios no negocia Su Santidad. Nosotros tenemos hoy una generación totalmente contaminada por la ideología de género, por la inmoralidad, por la superficialidad, por la vanidad de nuestro mundo, debido a que una generación previa no hizo lo que le tocaba hacer y abandonó la ley de Dios, Oseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”.
Ahora hagamos introspección y miremos las veces que hemos profanado la Santidad de Dios, veamos 1 Corintios 6:18-19 "Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” Aquí dice: “Huyan”, escuche esto, tu cuerpo no es simplemente tu cuerpo, es el templo del Espíritu Santo que está en ti, el cual tienes de Dios y que no te pertenece a ti, le pertenece a Dios. No podemos vivir como inmundos y ofrecer a Dios adoración porque esto sería fuego extraño. Si contaminamos durante la semana el templo del Espíritu Santo y venimos el domingo a ofrecer adoración a Dios, corremos peligro, observemos Hebreos 10:28-31 “El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santifica...
Hebreos 5:14: “Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que, por el uso, tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”.
El camino hacia el crecimiento espiritual se torna muy difícil de transitar en este mundo lleno de confusión. Lograr un equilibrio físico, emocional y espiritual es una tarea ardua. Sin embargo, está escrito en el libro de Efesios 4:11-15: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia las artimañas del error, sino que, siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”.
En el libro de Génesis encontramos a Dios hablándole a Abraham, y le dice: “Vete de tu tierra y de tu parentela a la tierra que te mostraré”. No le muestra el plan para llevarlo a esa tierra; le muestra solo una promesa, algo intangible. Abraham estaba en medio de su antigua estabilidad, pero quiero decirte algo: Dios tiene para nosotros algo aún mayor, y esto está sujeto a la obediencia. Lo único que tenemos que hacer es romper con nuestro viejo propósito y destino. No puedes dar un paso adelante sin que primero quites tus pies de tu vida anterior, a la cual no te puedes devolver.
Por tal razón, Dios te pide que hagas un inventario de tu vida. Yo lo he llamado un libro de memorias para determinar qué tienes que dejar de tu pasado y de tu presente que no edifican tu vida, ni te llevan al propósito que Dios tiene para ti. El ejemplo claro lo vemos en el Joven Rico; para él fue muy difícil renunciar a su vida presente, tal vez cargada de prosperidad y bendición. Por esta razón, nunca supo de lo que se perdió al seguir a Jesús. Te lo voy a mostrar en el libro de Marcos 10:29-30: “Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna”.
El problema radica en que muchos están satisfechos con vivir la vida cristiana que están llevando. Muchos están conformes con seguir siendo "enanos espirituales" o "pigmeos espirituales", lo cual, al final, nos lleva a la muerte espiritual. Nos volvemos apáticos al mensaje real de la Palabra de Dios y preferimos llenarnos de información que percibimos de las redes sociales, las cuales nos llevan poco a poco a la apostasía. Esto nos convierte en cristianos "tardos para oír", cuyo significado incluye ser perezosos, vagos, tontos, estúpidos y negligentes.
Miremos Hebreos 5:11: "Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír”. En la NTV dice: “Nos gustaría decir mucho más sobre este tema, pero es difícil de explicar, sobre todo porque ustedes son torpes espiritualmente y tal parece que no escuchan”. Esto no se trata de una incapacidad mental o cognoscitiva; más bien, es un problema de resistencia espiritual u holgazanería espiritual. Ningún cristiano debe permanecer estancado espiritualmente; un cristiano debe crecer; de lo contrario, perece y muere espiritualmente.
¿A qué nos lleva todo esto? Y lo digo porque muchos están viviendo esta situación:
La caída del ser humano produjo en nosotros pereza espiritual que ahora está ligada a nuestra naturaleza humana, y tenemos que aprender a combatirla. Examinemos 1 Pedro 2:11-12: “Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras”. Las pasiones carnales tienen la fuerza suficiente para controlar tu vida y son carnales porque son propias de la naturaleza humana y combaten contra el alma porque es una lucha campal entre los deseos del espíritu y las pasiones de la carne, descritas en Gálatas 5:17-21: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”.
¿Cómo trabaja todo esto? Te lo voy a explicar en tres frases:
Todo esto se resume en la última carta que Pablo le escribió a Timoteo, 2 Timoteo 2:22: "Huye también de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor”. Pablo le dice: “Huye, sal corriendo... porque son tuyas, naciste con ellas y han crecido dentro de ti. Las disfrutamos y son engañosas, ya que te hacen pensar que las puedes disfrutar, convirtiéndose en atractivas y adictivas”.
Las manifestaciones de esto no se hacen esperar: celos, envidias, chismes, división, pleitos, contiendas, peleas, inmoralidad... Gálatas 5:19-21 dice: “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”.
Hoy es el día en el cual Dios te está llamando para pelear la buena batalla de la fe, así como lo escribió Pablo a Timoteo en 2 Timoteo 4:7-8: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida”.
Oseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento”.
Dios es grande, alto, sublime, soberano, justo, lleno de misericordia, lleno de gracia, lleno de infinita bondad. Ese Dios hoy no se conoce debido a que en los púlpitos de las iglesias no se habla de Él, hoy se habla de un Dios pequeño en medio de una iglesia poderosa construida por hombres; el resultado de todo esto es que en medio de esa iglesia super poderosa hay un Dios pequeño en la vida de los creyentes.
En estos tiempos nosotros los hijos de Dios buscamos a Dios no para conocerle, sino para que resuelva nuestros problemas personales, familiares, laborales, legales, emocionales, en fin, y esto hace que conozcamos a Dios de manera deficiente, errónea y distorsionada, además de eso imaginarnos que Dios piensa, actúa y ejecuta tal y como nosotros lo hacemos, lo encontramos en el libro de los Salmos 50:21 "Pensabas que de cierto sería yo como tú”.
Si hiciéramos la tarea de escudriñar las escrituras, lo conoceríamos a través de ellas, si fuésemos delante de su presencia, conoceríamos su corazón, el problema radica en que estamos humanizando a Dios y pensamos que El piensa y actúa como nosotros, quiero hacer un ejemplo claro con vivencia propia:
¿Cuántas veces tiene Dios que decirnos, para que dejemos de pensar que existe la posibilidad que él pueda dejarnos y abandonarnos? Y todo porque nosotros sí tendemos a olvidarlo a él, somos olvidadizos y pensamos que él es igual.
¿Por qué la iglesia no conoce a Dios? Está escrito en Jeremías 29:3 “Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón”, ya que Dios en todos los instantes de la vida ha movido cielo y Tierra para revelarse al hombre a lo largo de toda la historia, y el problema no esta en Dios, el problema está en el hombre ya que la calidad de la vida del hombre depende del conocimiento que el hombre tiene de Dios.
No hay excusas, el Antiguo testamento, el nuevo testamento, los milagros, las apariciones de Dios o teofanías, la encarnación de Cristo, la venida del Espíritu Santo representan las diversas formas en que Dios ha querido revelarse al ser humano, es más, si miramos al cielo obtendríamos parte del conocimiento de Dios:
El hombre está centrado en sí mismo de tal manera que el hombre ve la creación y concluye que la creación es fruto de la evolución; que la nada, cuando no era nada, explotó de la nada a pesar de que no había nada, produciendo todo; así es la necedad de los hombres.
¿Cuál es el Interés de Dios para con el hombre? Está escrito en Jeremías 9:23-24 “Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová”.
Cuando el hombre cayó, al ser expulsado del Edén toda percepción de Dios fue defectuosa y deficiente, por esta razón el Padre envía al hijo a revelar al Padre, porque el Padre no podía ser visto por ser Espíritu. El hijo se encarna, porque en esencia el padre y el hijo son una sola misma cosa, de un mismo sentir, de un mismo corazón, de una misma mente, de una misma voluntad, de una misma esencia, de una misma unidad de ser.
Quiero que estudiemos Juan 14:1-9; y centrémonos en Juan 14:9 “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?”; A pesar que los discípulos le habían oído, le habían visto hacer milagros, caminar sobre las aguas; habían estado con Él cuando calmó los vientos y el mar, no conocían realmente delante de quién estaban ya que el hombre vive de acuerdo al grado de conocimiento que tenemos de Dios.
Aquí están los fundamentos de lo que estoy afirmando:
Joel 3:10 “Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy”.
En este tiempo hay una narrativa del enemigo, que va a invadir tu mente y te va a hacer pensar que tienes que hacer las cosas de esa manera, cuando en realidad va en contra de los principios y los valores de Dios.
El enemigo utiliza la manipulación humana como herramienta diabólica para destruir mentes, vidas, familias y descendientes. La presión social la sientes en tu casa, en el trabajo, en tu familia, en tus amigos, en tu nación, e incluso en la iglesia, mucha gente está constantemente tratando de manipularte.
Estamos viviendo bajo un conjunto de normas que no son de Dios, reglas silenciosas que el mundo coloca para poder manipular; fueron creadas por el mismo infierno y muchos están siendo manipulados a través de estas normas, ahora bien ¿Por qué es tan efectiva? Te lo voy a explicar de esta manera, existen 3 tipos de personas que desde la concepción hasta hoy has dependido: Número uno tus padres. Número dos tus maestros. Número tres tus amigos y tus familiares; todos ellos desde el principio te han presionado para que hagas lo que ellos quieren, no quiero decir con esto que la educación o la enseñanza o la corrección sea mala, de ninguna manera, te hablo de la manera como actuar frente a las presiones de la sociedad y al final terminas haciendo lo que ellos quieren que tú hagas.
Así crecimos y esto nos ha convertido en personas que queremos encajar para poder ser aceptados, sin importar que lo que estás haciendo vaya en contra de tus valores y principios, Jesús no encajó en la sociedad donde vivió, y la razón está escrita en el libro de Juan 6:38 “Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió”.
Observemos lo que dice la Palabra en Mateo 10:34-37 “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa. El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí”; Jesús hizo la voluntad del padre y no la voluntad de los hombres o la cultura de los hombres o las costumbres de los hombres.
Te voy a colocar varios ejemplos de lo que Jesús hizo que estaba en contra de las costumbres y la leyes del momento:
Por tal razón, nosotros, los que no practicamos las cosas del mundo, debemos convertirnos en personas asertivas, firmes, claras y correctas en nuestra manera de transmitir posturas, opiniones, creencias, sin agredir ni ser agredido, vamos a hacer lo que está correcto y no vamos a aceptar ningún tipo de manipulación social de nadie. Los asertivos y firmes saben de dónde vienen y para dónde van.
Te voy a enseñar 6 fundamentos que debes poner en practica:
Pero el «escándalo de Jesús» no sólo es resultado de un enfrentamiento, de una lucha entre dos concepciones opuestas dentro del judaísmo de aquel tiempo, reside en su persona y en su mensaje; en el Dios que Él “anuncia” y en el Dios que Él “encarna” y en el evangelio que “proclama”.
Y ese «escándalo de Jesús» se encuentra en la predicación de ese evangelio; esto es inevitable en una humanidad que no sabe gloriarse más que en sí misma y en sus éxitos, y es contraria al mensaje de la cruz que hace vanas toda autosuficiencia y sabiduría humana. Jesús al «no ser de este mundo» necesariamente tiene que producir un impacto permanente y conflictivo en este mundo, ya que rompió y rompe muchos esquemas, incluso religiosos. Superar ese escándalo inicial es el paso adelante que da el cristiano reconociendo en Jesús y en su evangelio la sabiduría, el poder, el amor, la salvación de Dios, es decir, reconociendo que en Él el reino de Dios ha llegado a nosotros.
Hoy es el día en el cual, tienes que levantar tu valor, tu autoestima, tú eres importante para Dios, no tienes que caber para que la gente te aplauda, no tienes que agradar a nadie para que la gente te aplauda, tienes que amarte a ti mismo, cree que tienes una misión y un propósito y que Dios se agrada de tI y del propósito que colocó en tu vida. La gracia y el favor de Dios va caminando contigo y que todas las decisiones las tomas por el Espíritu Santo de Dios.
1 Timoteo 6:11-12 “Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos”.
La vida no es una película, en la vida muchas veces se nos va a ser muy difícil caminar con Dios, y aunque en el caminar de la vida trae desvíos inesperados y retrasos inoportunos, El Señor nos conduce a través de valles oscuros y barrancos profundos donde las sombras del temor y el desánimo caen sobre nosotros, pero en medio de todo ello, las manos de Dios, con cicatrices de clavos, sostienen nuestras manos, está con nosotros y estamos a salvo, nos libera y nos hace confiar y no tener miedo, nos da una nueva esperanza y valor para afrontar lo que nos depara el día a día, nosotros a diferencia de los demás, estamos marcados por una vida definida en Dios, tenemos una identidad en Cristo Jesús, tenemos a Cristo como el salvador de nuestras vidas y por lo tanto pertenecemos a Dios, hemos sido salvados por gracia, (Gracia es cuando recibimos algo que no merecemos), somos hijos verdaderos de Dios adquiridos legalmente por medio de la sangre que derramo Cristo en la cruz del calvario y a través de esa sangre fuimos redimidos para Dios.
Como hijos de Dios, tenemos 4 acciones que debemos poner en práctica para obtener la victoria diaria en la vida cristiana:
La Palabra de Dios dice HUYE de las condiciones apropiadas para pecar, de las malas conversaciones, del doble sentido en cualquier entorno, ¡Huye y no compartas las filosofías e ideologías de este mundo que nada tienen que ver con la palabra de Dios.
Es el tiempo de dejar atrás el pasado, lo que te ocurrió no lo puedes cambiar, no lo puedes modificar; no puedes hacer nada con lo que te ocurrió, pero lo que si puedes hacer es permitir que Dios haga algo nuevo de acuerdo a Su propósito en ti, de acuerdo a lo que está escrito en Su libro, de acuerdo a las promesas que Él te ha dado; el pasado no puede seguir teniendo poder sobre ti; el dolor, los hechos del pasado no pueden seguir influenciando tu vida, ni pueden seguir gobernando tu presente, ni pueden estar dañándotelo el propósito que Dios tiene para tu vida; por lo tanto es necesario dejar atrás el pasado.
Ministración: En este tiempo Dios nos ha dado promesas, Dios nos ha hablado de justicia, Dios nos ha hablado de restauración, de restitución, de honra, de prosperidad y de bendición y nosotros le hemos creído, solo los valientes entrarán, los impetuosos, los que creen, los que tienen ganas, los tienen fuego en el corazón, los que tienen el fuego del Espíritu Santo en sus vidas.
Escucha esta Palabra: Zacarías 9:12 “Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble”.
Hoy es el día de volverse a la “Fortaleza de Esperanza”, vuélvete al camino donde el Señor te dice “Esto es temporal, esto es pasajero” porque lo que Dios tiene para ti es permanente y eterno.
¿Que hacer cuando no sabes que hacer? Busca la Palabra profética que Dios te dió, la Palabra profética que Dios dijo de ti, porque Dios te va a levantar; hoy es el día de enterrar y llorar todo lo que te está ocurriendo y declara: “De aquí me voy a levantar con el que me ayuda, el Espíritu Santo”.
Vuélvete a la fortaleza de esperanza, mira hacia arriba, de allí viene tu salvación; Fortaleza de Esperanza es… “Que lo que Dios dijo lo va a hacer… Él no miente”, tenemos que seguir creyendo en fe que lo que Dios prometió, Él lo va a cumplir, Números 23:19 “Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará?, Habló, ¿Y no lo ejecutará?; Isaías 28:21 “Porque Jehová se levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará; para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación”, habrán obstáculos en tu camino, pero tenemos que levantarnos para luchar en fe, sigue creyendo por lo que Dios te dijo a través de las promesas, a través de la Palabra, a través de las Palabras proféticas dicho por los profetas.
Soy un prisionero de esperanza porque Dios es un Dios de segundas oportunidades… Hoy también os anuncio significa “hoy profetizo, te he sentenciado a que te voy a restaurar dos veces, no tengas miedo, te voy a restaurar dos veces, yo te restaurará el doble”.
Dios va a traer un de repente, Dios aparece en el momento inesperado, en el lugar inesperado, tomándome de la mano aún cuanto no entiendo lo que me está pasando y me dice “No temas, yo estoy contigo, no te dejaré ni te desampararé…”.
Declara las promesas y que la gente repita:
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