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Jeremías 15:19 “Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos”.
Tenemos que empezar a llevar una vida consagrada a Dios, una vida que no busca satisfacción propia mediante un estilo de vida pecaminoso, sino que se ha entregado a Dios y a Su voluntad, no es una vida perfecta, es una vida santificada, apartada y rendida a Dios.
Por tal razón necesitamos crear patrones de comportamiento que se adhieran a nuestra alma y a nuestro corazón, en otras palabras crear hábitos que nos permitan ser parte del cambio y la transformación que Dios quiere hacer en nosotros.
Hábito significa patrón de comportamiento que se adquiere por repetición frecuente.
Para iniciar debemos preguntarnos: ¿Cómo espero yo que mi vida y la de mi familia camine por sendas correctas, que tenga un buen futuro, que tenga un buen final, que mis generaciones sean sanadas; sino comienza por mi?.
Dios primero llama a un individuo y comienza una obra transformadora en él, así que, comienza por ti , adquiere un compromiso serio, conságrate a Dios y luego Él lo hará con tu familia.
LA visión como Iglesia se encuentra en Malaquías 4:6 “Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición”, tu eres el inicio de todo y el llamado se extenderá a la familia. La familia fue una idea de Dios y colocó en ella propósitos:
En este tiempo vemos que las familias de la tierra están en bancarrota espiritual, emocional, económica y moral. Ante esto te invito a asumir la responsabilidad del cumplimiento de la promesa que el Señor nos ha entregado escrita en Malaquías 4:6; tenemos que volver a Dios, tenemos que tener fe y dejar el temor, Dios está en control, recuerda que el temor te paraliza, la fe te levanta y hace que avances a pesar de las dificultades, hoy comienza algo nuevo es el “Bereshit Bará Elohim”… En el principio creó Dios…
El Señor nos ha dado promesas de restauración, restitución y sanidad de las familias de la tierra a través de Malaquías 4:6, Joel 2:19, 23-26, nosotros hemos creído en esas promesas por tal razón nos enfocamos a lo que es importante: nuestra vida, hogar y descendencia.
El mundo ha afectado mucho al pueblo de Dios, hasta tal punto que hemos llegado a fracasos en todos las áreas de nuestra vida: emocionales, sexuales, espirituales, familiares y ha inundado con sus filosofías a los hombres y esto se ha introducido en la iglesia cristiana y se ha regado hasta tal punto que muchos llaman a lo “malo bueno y a lo bueno malo”.
Nosotros fuimos puestos en el mundo para predicar el evangelio, fuimos puestos en el mundo para llevar a muchos a los pies de Cristo comenzando por los nuestros, por tal razón debemos trazar una linea donde podamos identificar que es de Dios y que no es de Dios y echarlo fuera de nuestro hogar y de nuestra descendencia.
Todos piensan que “hacer lo correcto” es hacer lo que les toca hacer, lo difícil no es hacer lo correcto, lo difícil es saber que es lo correcto, y hacer lo correcto es hacer lo que la Palabra de Dios nos dice que tenemos que hacer”.
Isaías 29:15 “¡Ay de los que se esconden de Jehová, encubriendo el consejo, y sus obras están en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce?!”, ya es suficiente, no podemos seguir escondiéndonos de Dios, muchos de los personajes Bíblicos huyeron de Dios, pero Dios los encontró, escucha: “Si tienes propósito en Él, así te escondas, te va a encontrar”.
Hábitos que llevan a una vida consagrada a Dios: Hábito significa patrón de comportamiento que se adquiere por repetición frecuente.
2 Timoteo 3:13 “Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”.
Dios muestra su carácter a través de la Biblia, y cuando la leemos experimentamos un cambio y una transformación en nuestra vida diaria; La Biblia es un libro de principios y fundamentos que debemos aplicar a nuestras vidas, familias y descendencias y a la sociedad, y al ser obedientes a ellos vamos a tener una vida de bendición.
Los principios y fundamentos fueron creados por Dios y transmitidos al hombre por medio de la revelación del Espíritu Santo; a esto le llamamos mandamientos y cuando los quebrantamos le llamamos pecado, maldad, iniquidad, y el pecado activa la muerte.
Hay leyes de la naturaleza como por ejemplo la ley de la siembra y la cosecha, las leyes de la física como por ejemplo la ley de la gravedad, las leyes de las matemáticas como por ejemplo la ley asociativa o conmutativa, y también hay leyes espirituales; el ámbito espiritual esta gobernado por leyes, son leyes mucho mas exactas que las leyes naturales y que las leyes físicas, es mas, Dios creó el mundo natural y físico basado en el mundo espiritual, Hebreos 11:3 "Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”.
Nada, absolutamente nada va a hacer que las leyes sean cambiadas, ninguna oración por mas poderosa que sea va a reemplazar los principios espirituales, ningún acto profético te va a excluir de hacer lo correcto delante de los ojos de Dios, ningún aceite va a hacer que la unción transforme tu vida si tu no anhelas ser transformado, asi coloques aceite en los dinteles de tus puertas y ventanas sino hay transformación en tu corazón no va a haber ningún cambio en tu vida o en tu casa o en tu familia, sino hay un verdadero arrepentimiento, nada va a ocurrir, es mas me atrevo a decir que “Todo pecador que no se arrepienta, no habrá suficiente amor para sacarlo del infierno”.
Cuando leemos 2 Timoteo 3 me asombro porque todavía no me cabe en la cabeza que exista un hombre con un corazón que le quepan todas esas atribuciones que están escritas ahí; pero está escrito en la Palabra acerca del carácter de los hombres de los últimos tiempos, el problema es que ese carácter tratará de reproducirse, de meterse en el ADN del ser humano.
Por tal razón tenemos que construir hombres y mujeres que lleven dentro de si los principios y fundamentos Bíblicos, hombres y mujeres que se parezcan mas a Cristo y menos al mundo; hombres con moral y ética.
EL problema radica en que estamos construyendo carácter sobre fundamentos falsos, normas contrarias a la Palabra de Dios y la Iglesia de Cristo está atrapada en una moral falsa, sin sustento, sin principios y sin fundamentos.
Los hombres de hoy en día están desarmando la sociedad que un día Dios construyó para construir una en donde ellos se sientan cómodos, que el pecado les sepa a miel cuando es amargo y daña todo. Tenemos que volver a las escrituras, tenemos que volver a Dios ya que el cristiano se hace cuando escudriña las escritura, cuando aplica las escrituras en su vida y sigue los principios consignados en la Palabra de Dios. Necesitamos que todo el mundo sepa quienes somos y para donde vamos, que todo el mundo sepa que la Biblia no es un libro de sugerencias, la Biblia no sugiere, la Biblia manda, la Biblia es un libro de mandatos y no de sugerencias, como pretendemos cambiar al mundo si somos como el mundo.
Voy a hablar de tres personajes Bíblicos: El mas fuerte, el mas sabio y el de mejor corazón, todos tenían promesa firme de parte de Dios, creo que ya saben quienes son:
¿Que destruyó a Sansón, a Salomón o a David?, ¿Que destruyó al mas fuerte, al mas sabio y al de mejor corazón?… La falta de carácter.
Carácter es un conjunto de cualidades y rasgos que indican la naturaleza de una persona, su manera de pensar y de actuar y lo distingue de los demás; ahora si a esa definición le introducimos la palabra “Cristiano”, entonces tendríamos que definir “El carácter de un Cristiano” como un conjunto de cualidades y rasgos que indican la naturaleza de una persona igual o similar a la de Cristo y su manera de pensar y de actuar igual o similar a de Cristo y estas cualidades y rasgos lo distingue de los demás, por lo tanto el carácter se debe manifestar viviendo una vida Santa, apartada, agradable a Dios, nuestra mente debe ser conforme a Cristo, nuestras actitudes y comportamientos deben ser conforme a Cristo; amar a la esposa como Cristo ama a Su iglesia, cuidar a los hijos como Cristo cuida a Sus hijos, con un corazón puro y una mente limpia.
Ministración: “Que tal si hoy hacemos un análisis a nuestro carácter; reconocer que no se parece en nada al carácter de Cristo y pedir que sea transformado…”
1 Samuel 5:6 “Y se agravó la mano de Jehová sobre los de Asdod, y los destruyó y los hirió con tumores en Asdod y en todo su territorio”.
Dios creó al primer hombre en absoluta perfección y lo constituyó en un ser tripartito: espíritu, alma y cuerpo:
Este orden fue alterado al entrar el pecado al mundo: el alma tomó el señorío, la mente se coronó como soberana, ambos se sustentaron por el conocimiento humano y el cuerpo sufrió las consecuencias: LA ENFERMEDAD Y LA MUERTE.
El hombre cambió el conocimiento, la comunión y el poder de Dios por el conocimiento humano al aceptar la insinuación del diablo, de intentar hacerse un dios y al hacerlo murió espiritualmente, el espíritu quedó sin acceso a Dios, la muerte entró al hombre y con ello, todo lo que pertenece al imperio de la muerte: La enfermedad, maldición, iniquidad, dolor, tragedia, oscuridad, pecado, en otras palabras, desorden y tinieblas.
En la Biblia aparecen seis enfermedades que existen todavía a día de hoy: Lepra, epilepsia, fiebre, disentería, sarna y tuberculosis y de estas seis enfermedades se desarrollan todas las enfermedades del ser humano; las causas: El pecado, la Maldad y la Iniquidad.
Una de las enfermedades mas temidas por el ser humano son los tumores, para los cuales aún no se ha descubierto científicamente la cura, la Biblia relata varios casos de aparición de tumores en los moradores de 5 ciudades filisteas, voy a hacer un relato corto: 1 Samuel 5.
Los filisteos representan a los enemigos poderosos que son imposible de enfrentar y vencer si no es con la ayuda sobrenatural de Dios.
Los ancianos de Israel aconsejaron traer de Silo el Arca del pacto de Jehová, con el fin de obtener la victoria sobre los filisteos, pero Israel fue vencido por los filisteos, los cuales hirieron en la batalla en el campo como a cuatro mil hombres:
Cuando los filisteos capturaron el arca del Dios de Israel, que estaba en manos de los hebreos, y la introdujeron en el templo de su dios Dagón, e hicieron pasar el Arca de Jehová por 5 ciudades de los filisteos y el Señor hirió a los filisteos con tumores y plagas de ratones, 1 Samuel 5:6, 9, 12.
Ante semejante calamidad, los filisteos se dieron cuenta de su error y decidieron devolver el arca, ofreciendo además “cinco tumores de oro y cinco ratones de oro” como recompensa por el agravio cometido. Algunos estudiosos creen que dicha epidemia, pudo ser causada por la bacteria Yersinia pestis que, al pasar de los ratones a las personas, es la responsable de la peste bubónica, esta enfermedad mortal produce la inflamación de los ganglios linfáticos, y por ende tumores cancerígenos. De ahí a que los tumores son producidos por el pecado de la “Idolatría”.
La primera y más profunda sanidad que Jesús nos da es el perdón de los pecados, Cristo murió para librarnos del pecado y hacer posible la salvación, a nosotros nos toca hacer nuestra parte: arrepentirnos y convertirnos.
El perdón de los pecados está íntimamente conectado con la sanidad física, emocional y espiritual e incluso me atrevería a decir que muchas veces la enfermedad física es una señal de que hay alguna situación espiritual o emocional que aún no se ha resuelto con Dios o con el prójimo.
Dios prometió que si el pueblo le obedecía estarían libres de las enfermedades de los egipcios. Y muy pocos supieron que muchas de las leyes morales que les dio posteriormente los mantendrían libres de enfermedades. Éxodo 15:26 “Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador”.
Por supuesto que existen varias causas que provocan enfermedades, el pecado es una de ellas, he aquí dos ejemplos claros:
El génesis de las enfermedades se encuentra en el alma y el problema de la medicina es que ve al hombre como un cuerpo y su psiquis, pero deja a un lado el alma y el espíritu, por lo tanto hay enfermedades causadas por la falta de perdón, el resentimiento y la depresión, por ejemplo la fibromialgia; enfermedades en los huesos tales como artritis, inflamación de las articulaciones; artrosis, osteoporosis entre otras.
Si queremos ver la victoria en nuestra vida y en nuestro cuerpo necesitamos entender donde radica la raíz del problema, las enfermedades se arraigan a todo lo que está oscuro en nuestra alma: odio, rencor, envidia, pleitos, fornicaciones, codicias y cosas semejantes.
El Señor ha dado promesas de sanidad y restauración para tu vida, tu hogar y tu descendencia, son promesas condicionadas a la obediencia:
Aún es posible vivir en la sanidad del Reino de Dios por tal razón Dios preparó el plan de salvación a través de Jesucristo, el cual en la cruz del calvario hizo expiación por nuestros pecados. La expiación es la remoción de la culpa, el pecado y la maldad a través de un tercero, el sujeto culpable queda absuelto de cualquier pena por medio de un animal (ej. chivo expiatorio) u otra persona. Cristo se constituye en el último cordero que fue inmolado para expiar todos nuestros pecados.
Aparecen enfermedades por medio de las heridas que no han sido sanadas ni vendadas o conflictos que nunca se arreglaron, estas son las causas de las enfermedades del alma cuyos síntomas son: “iras, peleas, contiendas, gritería, arrogancia, perfeccionismo, amargura, raíz de amargura, acusaciones, humillaciones entre otras“.
Génesis 3:13 “Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí”
Mateo 24:4-5 “Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán”.
El ser humano puede oír muchas voces: La voz de nuestra propia mente, la de nuestros hermanos en la fe, la de los predicadores, incluso la potente voz del mundo, y la poderosa voz de Dios.
Sin embargo, hay dos voces que pueden penetrar el interior de nuestra mente, y que de acuerdo a nuestra madurez espiritual vamos a obedecer, esas dos voces son la voz de Dios y la voz del diablo, ambas tienen acceso a nuestro ser interior. La voz de Dios es la verdad, y la voz del diablo la mentira y el engaño.
Dios nos habla para hacer de nosotros seres bienaventurados, mientras que el diablo lo hace para hacernos errar el camino, desequilibrarnos, enloquecernos y engañarnos. El diablo usa la verdad de Dios para tergiversarla y al obedecerle nos lleva a un estado de esclavitud y cautiverio, en toda la extensión de la Palabra lo vemos usando el bien para acarrear el mal, y sugiriendo el mal para promover un “supuesto bien”, en otras palabras llamar a lo bueno malo y a lo malo bueno, Isaías 5:20 “Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo”.
El espíritu de engaño se manifestó en el Edén cuando Eva cautivada con la idea de ser como Dios escrito en Génesis 3:5, se apartó del principio de la obediencia, y fue engañada, Satanás convirtió la verdad de Dios en una mentira; Observemos lo que Dios dijo en Génesis 2:15-17 “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”; ahora veamos como Satanás cambia la verdad de Dios por una mentira, engañando al hombre e induciéndolo al pecado, Génesis 3:1 “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?”. De ahí en adelante la Biblia muestra claramente que la mayoría de los seres humanos viven engañados; la descripción más precisa fue hecha por Juan en Apocalipsis 12:9: "Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él", y además debo advertir que el hombre ha estado bajo la influencia de Satanás el diablo, a quien Jesucristo denomina "el príncipe de este mundo”.
Satanás no solamente ha engañado a los del mundo pagano y no cristiano, sino que además se ha ideado un cristianismo falsificado y se lo ha impuesto a millones que creen, de buena fe, que están siguiendo al Jesucristo de la Biblia. Por eso el apóstol Pablo advirtió en 2 Corintios 11:3-4 “Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis”.
Las iglesias de hoy hunden sus raíces en el paganismo, Satanás ha creado todo un sistema de "cristianismo falsificado”, con astucia ha aprovechado a los líderes religiosos para introducir ideas, conceptos y prácticas enteramente paganas dentro del “cristianismo" y a esto se le llama “espíritu de engaño”, ”El cristianismo no destruyó al paganismo sino que lo adoptó”, hoy ocurre lo mismo, “El cristianismo no destruyó al mundo… sino que lo adoptó”.
Jesús dijo en Mateo 7:13-14: "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.
Jesus dijo en Mateo 7:21-23: "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”. ¿Quienes estarán en el Reino de los Cielos? Apocalipsis 14:12 "Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.
En el libro de Mateo 24:3-4 lo primero que Jesús le dice a sus discípulos fue “Que nadie os engañe”, ya que uno de los espíritus mas poderosos que se encuentran en el mundo en estos últimos tiempos es el espíritu de engaño; la palabra “Engaño” se define en 1 Juan 2:21 “No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad”; “Mentira" es una declaración falsa hecha con la intención deliberada de engañar.
Y lo que va a ocurrir en estos últimos tiempos es:
El problema de todo esto es que el espíritu de engaño está llegando a las familias, ¿Hacia donde dirige el diablo su ira? Él esta apuntando a familias tanto salvas como inconversos, por todo el mundo. Él esta rugiendo como un león voraz y echándose sobre los hogares para destruirlos. Él esta decidido a destruir matrimonios, distanciar a los hijos, poniendo a familiares uno contra otro. Y su meta es sencilla: él quiere traer ruina y destrucción a cada hogar que pueda, Jesús hizo referencia a esta obra demoníaca cuando describió a Satanás, diciendo: “Él ha sido homicida desde el principio…”,Juan 8:44. Muchas familias de creyentes han sido sacudidas por caos, tristeza y dolor. Y la devastación demoníaca ha llegado de muchas maneras: a través del divorcio, hijos rebeldes, adicciones de todas clases. Pero el resultado siempre es el mismo: una familia que antes fue feliz es separada y devorada por satanás.
Ministrac...
Éxodo 15:3 El Señor es un guerrero, su nombre es “Señor”.
Sin duda alguna servimos a un Dios grande y poderoso que diariamente manifiesta Su poderío a favor de Sus hijos. La Biblia lo describe como “Varón De Guerra” “Jehová de Los Ejércitos” “Jehová el Fuerte y Valiente” y otros términos similares. Sin duda las Escrituras nos invitan a conocer a Dios como aquel Varón de Guerra: El que pelea nuestras batallas, está escrito en Éxodo 14:13-14 “Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos”. Y en Éxodo 15 Moises compone un cántico al Señor después de ver a todo el ejército mas poderoso de la tierra sumergido en las aguas del mar rojo "Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete. Jehová es mi fortaleza y mi cántico, Y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré. Jehová es varón de guerra; Jehová es su nombre. Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército; Y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo. Los abismos los cubrieron; Descendieron a las profundidades como piedra. Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo. Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti”.
Esta es la seguridad que tenemos cuando conocemos a Dios, comprendemos que la victoria sobre toda situación se encuentra exclusivamente en Él, Dios esta listo para mostrar Su poder y pelear por tu vida, tu familia y tu descendencia como guerrero, si tan sólo lo conoces como el Varón de Guerra. Él tiene el poder para derrotar a todos tus enemigos y darte la victoria completa.
Habrá momentos donde te vas a encontrar con batallas que no podrás sobrellevar tu solo, serán situaciones difíciles donde sólo Dios te podrá sacar adelante. Es en esos momentos que debes conocer a un Dios que te dice: ¡No hay necesidad que pelees, Yo me encargo! En 2 Crónicas 20:17 nos enseña esto cuando declara, “No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros, Iglesia no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros”.
El gran problema es que la iglesia, en su gran mayoría, no ha experimentado una verdadera victoria hace muchas décadas. ¿Qué es lo que está pasando? El Señor dice: El problema radica en el corazón de la iglesia, el cual tiene que estar alineado con el Varón de Guerra.
Uno de los personajes Bíblicos al que Dios llamó “Un hombre conforme a su corazón” fue David, un hombre que palpitaba con el corazón de Dios; un hombre tras el corazón de Dios un hombre que pensaba como Dios piensa.
A manera de narrativa: En el libro de 1 Samuel 17, narra el enfrentamiento que tuvo el pueblo de Dios con los Filisteos, todas las mañanas, un filisteo gigante llamado Goliat desafiaba a cualquier israelita a pelear contra él, 1 Samuel 17:8 “Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí”. Goliat era más grande y más alto que todos los demás, y era feroz, era un gigante que generaba miedo y temor en medio del pueblo. Llevaba una pesada armadura y una espada, una lanza y un gran escudo.
Entre tanto, David era un joven pastor que tenía fe en Jehová de los Ejércitos, sus hermanos mayores eran soldados del ejército de Israel y cierto día David llevó algo de comida a sus hermanos y cuando llegó al campamento del ejército Israelí, oyó el desafío de Goliat.
David preguntó a los soldados por qué nadie defendía a Israel, sus hermanos se enojaron y le dijeron que fuera a cuidar de las ovejas, pero David sabía que Jehová defendería a Israel.
El rey Saúl se enteró de la fe de David, así que pidió verlo. David dijo a Saúl que no tenía miedo de luchar contra Goliat. David explicó que una vez, cuando estaba cuidando sus ovejas, mató a un león y a un oso, Jehová lo protegió en ese momento y David sabía que Jehová lo protegería en todos los momentos, 1 Samuel 17:34-37 “David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo”.
Saúl dio su armadura a David, pero como no le quedaba bien, David se la quitó, decidió luchar sin armadura. David recogió cinco piedras lisas y las colocó en una bolsa. Tomó su honda y su bastón de pastor y fue a enfrentarse a Goliat.
Cuando Goliat vio a David, gritó y se burló de él. Dijo que un pastorcillo no podría vencerlo. ¡David le gritó a su vez que confiaba en que Jehová lo protegería! David dijo que vencería a Goliat para mostrar la grandeza de Jehová, 1 Samuel 17:42-27 "Y cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer. Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses. Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos”.
David corrió hacia Goliat. Rápidamente lanzó una piedra con su honda. La piedra golpeó a Goliat en la frente y el hombre gigante cayó al suelo. Jehová ayudó a David a derrotar a Goliat sin espada ni armadura.
Cuando los filisteos vieron que Goliat había muerto, corrieron atemorizados. Los israelitas ganaron la batalla. David confió en Jehová y Jehová protegió a Israel, 1 Samuel 17:48-51 “Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo. Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano. Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron”.
Hoy es el día de enfrentarse al gigante porque el “Varón de Guerra” con todo su ejercito de los cielos y de la tierra se ha levantado para pelear tus batallas y ganar la...
Apocalipsis 5:6 “Y miré, y vi que en medio del trono, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra”.
Apocalipsis 4:5 “Y del trono salían relámpagos y voces y truenos; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete Espíritus de Dios”.
Zacarías 3:9 "Zacarías 3:9 dice: “Porque he aquí ésta es la piedra que puse delante de Josué; sobre esta única piedra hay siete ojos: he aquí Yo grabaré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré la iniquidad de esta tierra en un día”.
Zacarías 4:2 “Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelero todo de oro, con un depósito encima, y sus siete lámparas encima del candelero, y siete tubos para las lámparas que están encima de él”.
Zacarías 4:10 “¿Quién menospreció el día de las pequeñeces? Estos siete se alegrarán cuando vean la plomada en la mano de Zorobabel: éstos son los ojos de Jehová, que recorren toda la tierra”.
Isaías 11:2 "Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor (reverencia) de Jehová”.
**Estas citas Bíblicas son de apoyo para esta charla
Si el ser humano pudiera entender completamente a Dios, Dios dejaría de ser Dios, el ser humano nunca podrá abarcar con su mente todo lo que es Dios, el libro de Job 11:7-8 dice “¿Descubrirás tú las profundidades de Dios? ¿Alcanzarás el límite de la perfección del Todopoderoso? Es más alta que los cielos; ¿qué harás? Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás?”. Lo único que te puedo decir es que Él es el mismo ayer, hoy y siempre y lo que cambia es la relación que Dios tiene con el hombre dependiendo de la relación que el hombre tiene con Dios.
El Señor permite que comprendamos todo lo que necesitamos saber de la Biblia para nuestra Salvación, sin embargo, hay temas complicados que no se nos explican, y cuando lo intentamos hacer entonces el ser humano comienza a colocar sus propios conceptos, comienza a hacer conjeturas y a sacar sus propias conclusiones, que normalmente lo suelen llevar al error.
A pesar de que los ojos de Dios contemplan toda la tierra, Dios se revela a quien Él quiere y uno de temas complicados es la “Teofanía o manifestaciones de Dios” que solo pueden ser explicadas por aquellos que tuvieron vivencias cercanas con Dios:
Dios se manifestó en muchas ocasiones a los antiguos, a Abraham, a Agar, a Jacob, a Moises, a Josué en fin, esas manifestaciones de “alguien invisible” es lo que llamamos “Teofanía o manifestación de Dios”.
"El Señor reveló este nombre a una mujer llamada Agar en la Biblia. Ella era una sierva egipcia que trabajaba para Sarai esposa de Abraham. Sarai decidió tener un hijo pidiéndole a su esposo que se llegara a Agar y comenzó a maltratar a Agar hasta tal punto que ella decidió escapar de la casa de Abraham al desierto. Agar llamó al Señor con este nombre junto al pozo de agua en el desierto con el nombre BEER-LAJAI-ROI que significa "pozo del Dios que me ve". Nuestro ELOHIM no solo nos ve en todo momento, sino que nos conoce a profundidad, conoce nuestros más íntimos pensamientos y nuestros más profundos sueños deseos y anhelos.
El ROI (El Dios que me ve), se revela a nuestras vidas en los momentos más difíciles, “El nos ve, El escucha nuestros gritos”, nunca estamos solos porque servimos a un Dios que nos ve, podemos descansar sabiendo que Dios nunca es inconsciente de lo que estamos pasando y mientras El ROI ve lo que nos está ocurriendo tenemos que confiar en Sus instrucciones.
De la misma manera como vio a Agar también ve todo lo que está ocurriendo en la tierra en este tiempo, en todos los eventos que vinieron sobre la tierra Dios descendió, miró y avisó, y en este tiempo está haciendo lo mismo, está viendo, está mirando y está avisando; tal como lo dice la Palabra en 2º Crónicas 16:9 con mayor énfasis, hablándole a su pueblo, a su iglesia … “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen un corazón perfecto para con Él”.
Dios también se le apareció a Jacob, Moisés, Josué, Sadrac, Mesac y Abed-Nego en el horno de fuego, a los discípulos después de la resurrección y antes de subir al trono de Dios y HOY POR HOY QUIERE MOSTRASE A SU IGLESIA A TRAVES DEL ESPIRITU SANTO o lo que hoy podríamos llamar los 7 espíritus de Dios descrita en Isaías 11:2 “Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová”.
El pasaje Bíblico de Isaías 11:1-2, es profético, referido al Señor Jesucristo 700 años antes del nacimiento de Jesús, donde se detalla el obrar del Espíritu Santo en sus diferentes formas y manifestaciones. No es que existan siete espíritus diferentes, sino que el Espíritu es el mismo, manifestado de diferentes maneras a través de dones o regalos.
Cada una de estas formas o manifestaciones del Espíritu Santo fueron detalladas para darnos una idea de lo que puede hacer, no sólo en la vida de Jesucristo, sino también en la vida de cualquier creyente cuando decide entrar a la presencia de Dios.
En la Biblia el número “siete” significa “plenitud o algo que se ha completado”. Los siete cuernos representan “plenitud de poder”. Los siete ojos significan “plenitud de sabiduría”.
A la luz de lo que estamos viviendo en este tiempo se hace necesario que la Iglesia asuma la responsabilidad y la posición de autoridad para tomar, vivir y manifestar esos 7 Espíritus de Dios, ya que está claro que fueron enviados sobre la tierra. Apocalipsis 5:6.
El Espíritu de Dios se ha intensificado siete veces para observar y buscar. Los siete ojos del Señor observan, miran, estudian, buscan, investigan y escudriñan – ellos recorren toda la tierra, y examinan todo nuestro ser. Estos siete ojos lo ven todo: ven dentro de las células, los poros, las venas de nuestro ser, y ven dentro de nuestro corazón, nuestra alma, nuestra voluntad, nuestras emociones, y todo en nosotros. Los ojos de Dios están sobre nosotros – esto significa que Sus siete Espíritus están en nosotros y con nosotros, escudriñándonos y observándonos
Veamos entonces cada una de las manifestaciones del Espíritu Santo en forma detallada, y que el Señor nos de entendimiento del alcance de lo que él puede hacer en nuestras vidas y en Su iglesia:
Proverbios 24:16 “Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Mas los impíos caerán en el mal”.
Nos guste o no, el fracaso es una parte inevitable de la vida. Lo enfrentamos en todas las áreas de nuestra vida, pero la sociedad no le da un alto grado de valor al fracaso, por lo que las personas a menudo no están preparadas para enfrentarlo cuando se presenta. Muchos personajes Bíblicos en algún momento se sintieron fracasados: Abraham tras la promesa del hijo, Moisés liderando a un pueblo de dura cerviz, Josué instruyendo un ejército para conquistar la tierra prometida.
De una manera u otra en algún área de nuestra vida, nos hemos sentido fracasados, hemos sentido que nos hemos esforzado bastante y no hemos logrado nada, lo que hemos hecho no ha sido suficiente y por esa razón hemos caído en depresión, angustia, ansiedad y en algunos casos… la muerte.
Muchos de nosotros hemos recibido palabras y promesas de parte de Dios, el problema es que nuestro entorno dice lo contrario y aunque no halla esperanza si Dios te eligió a ti, va a terminar cumpliéndolo.
La definición de fracaso se resume en: Romperse, hacerse pedazos y desmenuzarse, quebrantarse etc. Cuando fracasamos sentimos que fallamos, tropezamos, nos rompemos emocional y físicamente, en pocas palabras nos hacemos pedazos completamente.
Muchas personas no pueden ser bendecidos debido a sus pensamientos; luchan en sus corazones con sentimientos de temor y miedos que los incapacitan para poder alcanzar propósitos y metas en la vida y al final nos hacemos la pregunta ¿soy un fracasado? ¿es usted un fracasado?
Un fracasado es una persona que nunca ha alcanzado sueños, metas y propósitos y yo creo que no existe ninguna persona que haya alcanzado la bendición por lo menos en una cosa en esta vida
Si en este momento pudiéramos abrir nuestro corazón ¿que hallaríamos? ¿un buen tesoro o un mal tesoro?, ahora bien: Como podríamos saberlo?: Con las palabras que salen a diario de nuestra boca. Salen palabras de bendición o de maldición? Mateo 15:17-20 "¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre”.
Voy a mencionar algunos ejemplos de fracaso:
Las consecuencias del fracaso es el rechazo, el señalamiento, somos marginados y desechados por la sociedad.
Vamos a echarle ojo a algunos personajes bíblicos que a través de sus actos fracasaron, y llevaron al fracaso a toda su descendencia.
• Espíritu soberbio y altivo (Dios no podía mirarle con agrado por ello).
• Espíritu de ira (se manifestó en su furia y desencajado rostro).
• Espíritu de envidia y rencor (lo cual se manifestó al dar muerte a su hermano).
Ahora sabemos que no se esconde nada de Dios, sabemos que los ojos del Señor están viendo en todo lugar lo malo y lo bueno. Sabemos que ninguna persona puede pecar y evitar las consecuencias. Acán no sabía esto. Pensaba que podía hacer cosas en secreto y que Dios no lo sabría. No lejos de Jericó estaba la ciudad pequeña de Hai. Cuando el ejército de Israel trataba de conquistar a Hai, fueron vencidos. Los hombres de esta ciudad pequeña perseguían al gran ejército de Israel.
¡Josué estuvo atónito! Rompió sus vestidos y se postró en tierra sobre su rostro delante del arca de Dios. Él, y los ancianos de Israel, echaron polvo sobre sus cabezas y rogaban a Dios por una explicación.
El Señor dijo a Josué: "¡Israel ha pecado!" Dios sabía qué había hecho Acán y retuvo Sus bendiciones. El pueblo de Dios no tenía poder mientras había pecado en el campamento.
Por fin Acán confesó su pecado, y fue apedreado a muerte en el Valle de Acor. La palabra "Acán" significa "perturbador" y la palabra "Acor" significa "perturbación". El pecado siempre trae perturbaciones.
La familia de Acán también murió con él, porque ellos también pecaron. Esto significa que Acán había influenciado a su familia a ser cómplices en su pecado.
Estos tres ejemplos nos muestran que muchas veces fracasamos por causa del pecado, la maldad y la iniquidad que permitimos que entren a nuestras vidas, a nuestras familias y descendencias, pero también podemos ver el ejemplo de Pablo. Pablo era un ministro del evangelio por excelencia, pero su trabajo estaba plagado de lo que podía percibirse como fracasos. Quizá el mayor de todos fue sus repetidos intentos de llegar al pueblo judío, lo que resultó en dolor y sufrimiento: azotes, encarcelamiento, rechazo, sin embargo, fue el aparente fracaso de Pablo para alcanzar a los judíos lo que lo llevó a recurrir a los gentiles, fue a través de este «fracaso» que Dios desarrolló su plan para que Pablo llevara el evangelio a los gentiles. Una puerta del ministerio se ce...
Deuteronomio 28:23 “Y los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro”.
Levítico 26:19-20 “Y quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce. Vuestra fuerza se consumirá en vano, porque vuestra tierra no dará su producto, y los árboles de la tierra no darán su fruto".
Hoy es un buen día para romper los cielos de bronce de tal manera que Dios abra los cielos y derrame sobre nuestras vidas la lluvia temprana y tardía, lluvias de bendición; pero también que se rompa la tierra de hierro, tierra contaminada por nuestros pecados, maldades e iniquidades que hemos introducido y la tierra se convirtió en tierra de hierro que no produce nada, solo sequedad, ruina, desolación; es tan dura, que hay dolor, amargura; nuestra tierra debe producir mosto (alegría y gozo), trigo (pan, alimento no solo físico sino espiritual), aceite (la unción del Espíritu Santo).
En el libro de Proverbios 26:3 “Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa”, hoy vamos a hablar de las maldiciones que llevamos por causa de nosotros mismos, del pecado, maldad e iniquidad razón por la cual hemos contaminado nuestra propia tierra, nuestras vidas, hogar y familia. Hoy es necesario reconocer que a través de nuestras acciones hemos introducido la maldición, nos hemos convertido en coprofílicos (Consiste en la atracción hacia el oler, saborear, tocar o ver el acto de defecar como un medio de excitación y placer), al pecado, la maldad y la iniquidad.
Romper los cielos de bronce y taladrar la tierra de hierro significa romper el poder de toda fuerza espiritual que se opone a la bendición, esta fuerza espiritual se denomina “maldición”, que impide que la gracia de Dios se manifieste con todo su esplendor y plenitud en nuestra vida y que las bendiciones puedan llegar a nosotros.
Veamos algunas de las causas espirituales:
Si queremos romper una maldición, debemos reconocer que hay una situación espiritual con problemas serios que afecta no solamente nuestra propia vida sino también nuestros descendientes. Romper maldiciones es declarar libertad para uno mismo y para nuestros descendientes, necesitamos recibir la libertad, romper las causas y dejar atrás las consecuencias y tener la oportunidad de arreglar las cosas y comenzar de nuevo.
Veamos como se manifiestan:
Existen dos tipos de rompimiento que debemos de experimentar en nuestra vida, para que el Espíritu Santo haga en nosotros lo que el desea hacer.
En la Biblia hay ejemplos claros de manifestaciones de “Cielos de Bronce y Tierra de Hierro” en el Pueblo de Israel:
La sequía en los tiempos de el profeta Elías: Elías vivió en tiempos muy peligrosos, cuando Israel estaba en casi completa apostasía, bajo el reinado del rey Acab, uno de los peores reyes que la nación tuvo en toda su historia. Acab, que era hijo de Omri, hizo peores cosas que su padre y los reyes del pasado; e incluso se casó con Jezabel, que adoraba a Baal. La pareja levantó altares para los dioses falsos y mató a los profetas de Dios. No tenían respeto por Dios. Por eso, Elías le determinó a Acab que una gran sequía vendría.
Dada la maldad que imperaba, promovida por Jezabel, la reina, y auspiciada por el rey Acab, Dios tuvo que enviar a Su profeta para que anunciase y declarase Su juicio. Antes de pasar al juicio, veamos la causa:
En el tercer año de sequía, Dios habló con Elías que daría lluvia a Israel y que deseaba restituir a Su pueblo. Elías desafió a los 450 profetas de Baal y los 400 de Asera en el Monte Carmelo, mostrando que Dios era vivo y poderoso. Al ver las llamas consumiendo el sacrificio, los israelitas adoraron a Dios, Elias le ...
Lucas 15:12 “Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes”.
La parábola fundamentalmente recalca la misericordia de Dios hacia los pecadores arrepentidos y su alegría ante la conversión de los descarriados; esto ha llevado a muchos a pensar que el nombre de la parábola debería ser “el padre misericordioso”, en lugar de “el hijo pródigo”.
En efecto el enfoque de la parábola no es el hijo joven, rebelde y luego arrepentido, sino el padre que espera y corre para dar la bienvenida a su hijo.
El mensaje que brinda esta parábola Eva dirigida a la conversión de los pecadores, al perdón de los pecados y a los creyentes que necesitan volver al Padre después de despilfarrar las bendiciones que Él ha dado.
El hijo pródigo se desarrolla en tres escenas: el pecado, el arrepentimiento y el perdón e inicia con una oración que hace el hijo menor para que se le otorgue la bendición de recibir su herencia, esta oración que hace el hijo menor alcanzó a su hermano mayor; aquí vemos que uno pidió y dos la recibieron, por lo tanto hoy es el día en el cual el Padre va a escuchar tu oración y esa oración va a traer restauración y restitución sobre tu vida, tu familia y tu descendencia, el Padre te va a devolver la autoridad (anillo), va a quitar tus vestiduras viles y va a colocarte un vestido limpio y resplandeciente (vestido), y te va a calzar con el evangelio de la paz.
Ahora bien, el problema no es obtener la bendición o el favor de Dios, el problema es mantener lo que has recibido y esto fue lo que le ocurrió al hijo pródigo; en Lucas 15:11-14 dice que el hijo menor todo lo que recibió lo malgastó y por esta razón fue llamado pródigo, ya que la palabra Pródigo significa “Malgastar, el que despilfarra o gasta sin cuidado sus bienes”, esta parábola no es la del hijo que regresa a su padre sino la parábola del hijo que despilfarra lo que el Padre le dió.
Muchas veces despreciamos lo que Dios nos ha dado, votamos lo que que hemos anhelado y después de recibirlo lo menospreciamos o lo colocamos en segundo plano; tenemos la fe para recibir pero no tenemos el corazón para mantenerlo y yo te quiero decir algo “Lo que se desprecia… se pierde”.
Y así como el hijo pródigo desperdició la bendición, yo veo a muchos perder la bendición porque no le han dado el valor que tiene la bendición, Jesús le dio mucha importancia a lo que Dios le dió: Juan 6:39 “Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero”, Juan 17:12 “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese”.
Jesús valoraba todo lo que el Padre le entregaba, le dio el Reino de los Cielos, la Palabra habla del valor incalculable que es el Reino de los Cielos:
Todo lo que tu has recibido del Reino de los Cielos es de un valor incalculable… Si has perdido o estás a punto de perder los dones, el ministerio o los regalos que Dios te ha dado por haberlos despreciado o haberlos desperdiciado, es necesario que vuelvas al primer amor, hoy es el día de correr a los brazos de nuestro Padre celestial para que Él derrame de su misericordia sobre ti.
Pero escuche, de todos, solo tres recibieron la misericordia de Dios y Dios los restauró, se arrepintieron, volvieron su mirada a Dios, volvieron al Padre, volvieron al primer amor…
Ministración: Hoy es el día de volver al Padre, hoy es el día en el cual el Padre va a restaurar, a restituir todo lo que has perdido, el va a entregarte la autoridad que un día perdiste por causa del pecado, la maldad, la iniquidad, la injusticia que introdujiste a tu vida, a tu familia y a tu descendencia… Levanta tu voz en oración: “Padre, hoy me vuelvo a ti con todo el corazón, hoy me levanto y fijo mi mirada en el Padre, Señor necesito tu misericordia, tu bondad, tu amor; reconozco que he pecado contra el cielo y contra ti y no soy digno de ser llamado tu hijo, pero el nombre de Jesús vuelco mi mirada a ti porque quiero ser restaurado y restituido… Amen.
Génesis 19:17 “Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas”.
Este es un llamado oportuno de parte de Dios con el fin de que seas librado de todo lo que viene a la humanidad, tienes que romper con los efectos del pasado para poder entrar a lo que Dios te ha prometido, hay grandes promesas que solo las puedes alcanzar cuando rompes y cortas con lo que quedó atrás, tienes que soltar con lo que en algún momento fue bueno para ti, lo que alguna vez te dió vida y que hoy por hoy te produce dolor, muerte y destrucción.
La Biblia dice que los que están en Cristo, nuevas criaturas son, 2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”; esto lo tenemos que declarar cada mañana, todos los días debemos tomar la cruz, debemos sacrificar el pasado, para pasar a una nueva vida en Cristo, esta es la razón por la cual las misericordias de Dios son nuevas cada mañana; ya la gente que hirió se fue, la gente que te ultrajó ya no está, pero muchos siguen atados por los efectos de lo que les ocurrió y lo nuevo que Dios quiere darte tiene un requerimiento y se encuentra escrito en la Palabra en Mateo 9:16-17 “Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura. Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente”.
Para ilustrar voy a tomar como referencia la historia de Sodoma y Gomorra ya que es como un testimonio comparable con lo que está sucediendo en estos tiempos.
Muchos piensan que las cosas que pasan hoy son nuevas, lo que ocurrió en Génesis capítulo 19, que data desde hace 3.500 años atrás a.C, muestra de manera clara lo que está sucediendo en el mundo actual:
Tenemos que entender los alcances de nuestras acciones y la forma como debemos aprovechar las misericordias de Dios, pero también tenemos que medir las consecuencias de nuestras acciones.
En Génesis 19:24-25 “Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra” relata como Dios reacciona con los pecados de Sodoma y Gomorra; la mayoría de las veces pensamos que al cielo no le importa lo que estamos haciendo en la tierra, pero cuando escudriñamos la Palabra de Dios nos damos cuenta que Dios está atento a lo que está pasando en la tierra, lo que sucede es que Dios no reacciona con la rapidez que nosotros quisiéramos, porque Él es paciente y espera que el hombre se arrepienta, dice las escrituras que Dios es lento para la ira y grande en misericordia, 2 Pedro 3:9 “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.
Dice la escritura que el clamor de Sodoma y Gomorra subió a la presencia de Dios, Génesis 18:20-21 “Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré”; y era de tal magnitud que se requería de la justicia de Dios, vemos además que Dios nunca trae un juicio sin antes advertirlo y además Dios es intolerante ante el pecado porque Su Santidad no admite el pecado; en su infinita bondad y misericordia Dios ha provisto la manera de restaurar al hombre, pero hay una verdad en el libro Ezequiel 18:4 “He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá”, esta es una palabra que muchos no toleran, aunque suene duro, va conforme a lo que está escrito en Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”; Dios cumplió con Sodoma y Gomorra todo el protocolo de su amor, de su bondad y de su misericordia, pero persistieron en su extravío y terminó Dios ejecutando la sentencia, dice la Biblia que los quemó con fuego y azufre ya que cuando algo no sirve o está contaminado lo mejor es echarle fuego, lo único que purifica lo que está contaminado, es el fuego.
Ahora bien, la pregunta se ve venir ¿Como reaccionamos frente a las advertencias de Dios? Muchas veces queremos que Dios entienda nuestra perspectiva del problema y tratamos de negociar con Dios nuestro pecado o el pecado de nuestra familia, y muchas veces nos consideramos mas justos que Dios, cuando Dios ejecuta un juicio, tenga la seguridad que Dios hizo hasta lo imposible por librar a la humanidad; En este tiempo Dios está hablando, está advirtiendo y está agotando todos los recursos para salvar a la humanidad.
Muchas veces decimos “Aquí todo está bien… Aquí todo está bajo control”, si lo hace el mundo porque no lo puedo hacer yo, pero la realidad es otra , nada estaba bien, nada estaba bajo control, el pecado había subido a la presencia de Dios; Aveces caemos en la trampa del enemigo y no nos damos cuenta que estamos al borde del precipicio; cuando Dios manda advertencias, hazle caso; cuando Dios envía mensajeros a llamar la atención, hazle caso, mas vale que reaccionemos; cuando Dios quiere enderezar y alinearte en la dirección correcta, no contiendas con Dios, simplemente acepta, porque cuando Dios advierte es porque algo anda mal.
Yo se que no nos gusta que nos amonesten, yo se que estamos en tiempos en que reprender es malo, pero a Dios en su infinito amor y su infinita misericordia reprende y amonesta.
Y aquí está el desenlace: Dios quiere salvar tu vida y tu familia y tu descendencia,...
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