Hay red flags que vemos desde el primer día… pero ahí vamos, convencidos de que “ay no es nada”. 😅
Acá hablamos de esas banderas rojas que aparecen en las relaciones de pareja, las amistades, el trabajo y hasta en la familia. Pero también de las green flags, porque no todo se trata de salir corriendo; también vale la pena aprender a reconocer a las personas y los espacios que sí nos hacen bien.
Una conversación llena de ejemplos, opiniones, anécdotas y, como siempre, sin filtros.
Porque a veces la intuición habla bajito… y nosotros hacemos demasiado ruido para escucharla.