Conocer que mi naturaleza pecadora aun vive en mi, es aterrador y en definitiva es una mala noticia, pero la buena noticia es que cuento con una nueva naturaleza que viene de Dios, una nueva naturaleza que es divina, una que no peca y que es una nueva capacidad que ahora tengo en mi que me fue dada en el acto de la regeneración como ese poder libertador del pecado, ese es el punto de partida de lo que escucharemos el dia de hoy en la predicación...