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Un artículo publicado en la revista Science a comienzos de enero de 2015 y que lleva como título el mismo que, de manera deliberada, le hemos dado a este escrito, ha tenido una repercusión enorme en diferentes medios, aunque no siempre acertada. Los autores Cristian Tomasetti y Bert Vogelstein, el primero matemático y el segundo oncólogo de largo recorrido, ambos en la universidad de Harvard, se propusieron estudiar cuánto de ambiental y hereditario y cuánto al azar ocurre en el cáncer. El estudio se basa en establecer el número de células en un determinado órgano, determinar el porcentaje de células madre y estimar cuántas veces se dividen esas células madre y correlacionar esos datos con el riesgo de cáncer en diferentes tejidos. Más información en http://cienciaEs.com
El efecto placebo es la consecuencia beneficiosa para la salud de la administración de alguna sustancia ineficaz, o de la realización de un procedimiento médico, que no debería causar ningún beneficio. Por el contrario, el efecto nocebo resulta en la disminución de los efectos beneficiosos de fármacos o procedimientos que, sin embargo, han demostrado su eficacia. Diversos estudios han demostrado que las píldoras rojas funcionan mejor que las azules como estimulantes, pero las azules funcionan mejor como calmantes. Otro estudios demuestran que el efecto placebo es distinto en diferentes lugares del planeta y, el colmo de los colmos, el precio de un tratamiento con un placebo también influye en el resultado. Más información en http://cienciaEs.com
El biocarbón es el producto que se obtiene al calentar la materia vegetal en condiciones controladas en una atmósfera pobre en oxígeno. Básicamente, el método es similar al empleado para la obtención del carbón vegetal que aún se utiliza en barbacoas y braseros. La combustión lenta de la madera genera un residuo negro y poroso que almacena más del 50% del carbono existente en la materia orgánica. Este producto es muy estable y puede conservar el carbono almacenado durante más de 500 años contribuyendo así a "secuestrar" el exceso de dióxido de carbono de la atmósfera, actor principal del Cambio Climático provocado por el aumento del efecto invernadero. Una vez añadido el biocarbón a las tierras de cultivo, sus propiedades mejoran notables como nos cuenta hoy Rafael Villar, investigador de la Universidad de Córdoba. Más información en http://cienciaEs.com
Los terremotos de mayor magnitud se producen cuando una placa tectónica se acerca a otra, y más concretamente en las zonas de subducción, cuando una placa se introduce debajo de otra. Grandes terremotos como el de Japón de 2011 o el de Valdivia en Chile de 1960 pertenecen a este tipo. Pero pocos fenómenos pueden liberar tanta energía como un terremoto en la superficie de nuestro planeta. Se calcula que la erupción del supervolcán de Toba, en Sumatra, hace 75 000 años, generó un movimiento sísmico de magnitud 9,15, mientras que el impacto de Chicxulub, que provocó la extinción de los dinosaurios (y otros muchos seres vivos) hace 65 millones de años, alcanzó una magnitud de 13 ¿Y en otros cuerpos celestes? También hay movimientos sísmicos. Más información en http://cienciaEs.com
La última actualización del banco de datos para planetas extrasolares de la que tengo noticia incluye 1.954 planetas. Puesto que no es posible detectar directamente todos los planetas que pueden orbitar alrededor de una estrella para estimar cuántos de ellos podrían existir en la zona habitable, es necesario utilizar criterios que permitan predecir, en base a los datos adquiridos sobre los planetas descubiertos y las distancias a las que se encuentran de sus estrellas, tanto si pueden o no existir más planetas aún no detectados, como estimar a qué distancia de la estrella central podrían encontrarse. Parece una tarea imposible, pero no lo es. Y no lo es gracias a una ley de las órbitas planetarias inicialmente propuesta hace exactamente trescientos años y perfilada cincuenta años más tarde: La ley de Titius-Bode. Más información en http://cienciaEs.com
En 1941, Frank Apperly, médico y patólogo estadounidense, demostró una correlación inversa entre los niveles de radiación ultravioleta y las tasas de mortalidad de cáncer y propuso que la luz del sol de alguna manera confería “una relativa inmunidad al cáncer”, en lugares del cuerpo que no fueran la piel. Aunque el artículo de Apperly atrajo poca o ninguna atención en ese momento, casi medio siglo después existe una fuerte evidencia, venida de diferentes campos de la ciencia, que indica una considerable disminución de cáncer de colon, próstata, mama, ovarios, y una incidencia menor de enfermedades autoinmunes a medida que nos acercamos al trópico. Si la exposición al sol se considera uno de los factores de riesgo más importantes para el cáncer de piel (melanoma) es difícil entender su factor protector para otros tipos de cáncer y cómo puede ayudar en la prevención de otras enfermedades. Más información en http://cienciaEs.com
Las capacidades de las cucarachas son sorprendentes. Al margen de ser una de las pocas especies de artrópodos que tiene dedicada una canción para ella sola, estos bichos tienen habilidades que ya quisieran para sí algunos superhéroes o supervillanos. Algunas especies de cucarachas pueden aguantar la respiración por más de 40 minutos, otras pueden sobrevivir a intensas dosis de radiación (de ahí que se diga que tras el holocausto nuclear las cucarachas sobrevivirían), pueden subsistir comiendo papel y pegamento, o vivir durante semanas sin cabeza, lo que, hoy en día, solo está al alcance de algunos partidos políticos. Pero, al margen de las mencionadas, una de las habilidades más sorprendentes de las cucarachas es su capacidad para ver en la oscuridad, ahora una investigación ha desvelado sus secretos.
Prevenir una inundación con tiempo suficiente es importante para salvar la vida y las posesiones de las personas que habitan las zonas anegadas. Evitar los destrozos del agua es importante, pero reparar los daños y recuperar la vida anterior una vez sucedida la catástrofe es más importante todavía. Por esa razón, son cruciales investigaciones como las que se llevan a cabo en el Proyecto MARCONI, cuyo objetivo es investigar la resiliencia o capacidad de un territorio para recuperarse tras una inundación. El proyecto esta coordinado por nuestro invitado de hoy, José María Bodoque del Pozo, doctor en Ciencias Geológicas y secretario académico de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica de la Universidad de Castilla La Mancha. Más información en http://cienciaEs.com
¿De dónde viene la costumbre de utilizar la letra x como incógnita en las ecuaciones? Fue el matemático francés Descartes, el mismo que desarrolló la geometría cartesiana, el que introdujo en el siglo XVII el uso de las últimas letras del alfabeto para representar las variables o las incógnitas en la notación algebraica, y reservó las primeras letras (a, b, c...) para las constantes. Descartes, al proponer las tres últimas letras del alfabeto para representar las incógnitas, no tenía ninguna preferencia entre ellas. Es a otro personaje menos conocido a quien debemos la ubicuidad de la x y su preponderancia sobre la y y la z. Se lo contamos en el programa de hoy. Más información en http://cienciaEs.com
¿Por qué las creencias en seres sobrenaturales están mundialmente extendidas, aunque no todos crean en el mismo dios o dioses y, de hecho, existan docenas de religiones menores? Es esta una pregunta científica frente a un hecho incontestable, para la cual, como sucede en todas las ciencias, se han emitido hipótesis que intentan aportar una explicación. Para estudiar la evolución natural de las religiones e intentar esclarecer qué demonios sucedió en los albores de la civilización, varios investigadores australianos y neozelandeses emplean métodos filogenéticos, prestados de las ciencias biológicas, para averiguar la evolución de las religiones en las culturas austronesias, aquellas que pueblan diversas islas del Pacífico y del Índico, desde Madagascar a la isla de Pascua. Más información en http://cienciaEs.com
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