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Un artículo en la revista Proceedings de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, realizado por un grupo de investigadores del Instituto Weismann, en Israel, estima la biomasa de los mamíferos terrestres, a los que la especie humana pertenece. La biomasa animal es la cantidad de masa viva que suman los individuos de una especie, o de una clase de animales. Se puede suponer igual a la suma total del peso de todos los animales. Los investigadores revelan que la biomasa total de todos los mamíferos salvajes de la Tierra es de 22 megatoneladas. La biomasa estimada para los mamíferos marinos supera a la de los terrestres y se calcula en unas 40 MT. ¿Cuál es la biomasa de la Humanidad? La Humanidad, ella sola, acumula ya 390 MT de biomasa, es decir, más de seis veces la biomasa del resto de los mamíferos, terrestres y marinos, juntos. A esta enorme cantidad de biomasa hay que añadir la biomasa acumulada por los animales de granja y domésticos, que los investigadores estiman en 630 MT, o sea, más de diez veces la cantidad de biomasa de todos los mamíferos salvajes. Más información en https://cienciaes.com
Se calcula que cada año se producen en todo el planeta unos 16 millones de tormentas con rayos. Esos rayos son descargas eléctricas que saltan de una nube a otra o entre la nube y tierra a lo largo de un estrecho y sinuoso canal que, en unos pocos milisegundos, conduce una brutal corriente eléctrica que eleva la temperatura decenas de miles de grados, ioniza el aire, produce un relámpago y el chasquido del trueno. Cuando el rayo impacta en la vegetación, si el lugar contiene combustible suficiente y las condiciones atmosféricas son favorables, puede originarse un incendio. Se calcula que alrededor del 10 por ciento de los incendios forestales que se producen están generados por los rayos. Pero no todos los rayos son iguales, difieren unos de otros en intensidad de la descarga, duración de la misma, lugares entre los que se producen, etc. Francisco Javier Pérez Invernón, investigador posdoctoral en el IAA, y sus colegas han estudiado cierto tipo de rayos conocidos como "rayos de corriente continua" como los principales desencadenantes los incendios forestales. El trabajo, publicado en Nature Communications, analiza los patrones de incendios forestales provocados por rayos de este tipo en un contexto de cambio climático. Más información en https://cienciaes.com
En 2002 se publicaba el primer borrador del genoma del ratón. Era un nuevo hito de la ciencia, que abría muchas esperanzadoras puertas a la biomedicina ¿Qué ha sucedido desde entonces? Un montón de cosas. Al poco de la publicación del borrador del genoma del ratón, se estableció un consorcio de centros de investigación y laboratorios, llamado Consorcio Internacional de Fenotipado del Ratón, IMPC, por sus siglas en inglés. Este consorcio internacional se propuso el ambicioso objetivo de generar ratones knockout para todos los genes de este animal, al menos para los genes que generan proteínas. En el último informe de este consorcio, que data de agosto de 2021, los científicos comunicaban que, de los estimados 25.000 genes del ratón, solo quedaban por eliminar algo menos de 3.400. Este es solamente un ejemplo de las muchas cosas que se han hecho desde entonces y que hoy comenta Jorge Laborda. Más información en https://cienciaes.com
El 26 de septiembre de 2022, la humanidad presenció en directo el choque de una nave terrestre contra un asteroide. La nave recibía el nombre de DART (Dardo) y tenía como objetivo demostrar que contamos con la tecnología capaz de desviar en el futuro la trayectoria de un asteroide o cometa que amenace con colisionar con la Tierra. El objetivo de DART era el más pequeño de un sistema doble de asteroides. El mayor, Didymos, tiene 780 metros de diámetro y alrededor de él se mueve Dimorphos, como una pequeña luna de 160 metros de diámetro. La misión cumplió con creces el objetivo marcado. DART chocó contra Dimorphos a una velocidad de más de 22.500 km por hora y su periodo de rotación alrededor de Didymos se redujo en 32 minutos. Pero hubo otras consecuencias de la colisión que aún se siguen investigando. El choque fue de tal magnitud que levantó una nube de polvo y desechos que se extendió tras el sistema como la cola de un comenta. Las observaciones tomadas desde la Tierra y desde el espacio a medida que pasaban los días han permitido obtener una serie de resultados que ahora se han publicado en la revista Nature. Entre los firmantes del artículo está nuestro invitado hoy en Hablando con Científicos: Fernando Moreno, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC). Más información en https://cienciaes.com
Desde principios de siglo XX, se creía que los ojos de los quesos se formaban a través de un proceso exclusivo de fermentación, llevado a cabo por bacterias que producen anhídrido carbónico. Estos agujeros son típicos del queso suizo Emmental, que se caracteriza por contener una gran cantidad de agujeros de tamaño considerable y en forma de esferas. La explicación de que el gas anhídrido carbónico, CO2, era el único implicado en la formación de ojos en el queso suizo Emmental se consideró correcta hasta que, a mediados de los años 90 del siglo pasado, los productores de queso Emmental suizos empezaron a observar una disminución drástica de la cantidad y tamaño de los agujeros de los quesos, lo que fue motivo de una gran preocupación ¿Os imagináis un queso Emmental sin agujeros? El suceso fue objeto de una investigación científica en la que no faltaron tintes detectivescos, como hoy cuenta Miguel Pocoví en esta nueva entrega del "Quilo de mi Profe". Más información en https://cienciaes.com
El 29 de diciembre de 1959, el físico teórico americano y posteriormente premio Nobel de Física, Richard Feynman encandilaba a la audiencia la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Física con un mensaje sugerente: "Hay mucho espacio en el fondo". Aquella intervención está considerada como el origen de la nanotecnología y con ella se anticipó a muchos de los conceptos y desarrollos que ya son una realidad. Ahora, 63 años después de aquella "loca Idea", la nanomedicina se ha incorporado a nuestras vidas. Se usan nanomateriales que permiten detectar enfermedades como la COVID-19, otros que posibilitan la incorporación en el organismo de un paciente de nanopartículas capaces de entregar un fármaco allí donde se necesita y algunos para el tratamiento de ciertas enfermedades. Para ayudarnos a comprender qué son esos nanomateriales, cómo se fabrican, qué ventajas e inconvenientes tienen y su uso en el diagnóstico o el tratamiento de enfermedades, el investigador del CSIC Fernando Herranz Rabanal habla de su libro "La Nanomedicina" publicado dentro de la colección ¿Qué sabemos de? del CSIC. Más información en https://cienciaes.com
Hace casi doscientos años, en 1832, el derrumbamiento por la lluvia de una colina en Arkansas dejó al descubierto un alineamiento de huesos más o menos circulares que se extendían dispersos a lo largo de más de cien metros. Algunos de estos huesos se usaron como morillos, para apoyar la leña en los hogares, pero el propietario de las tierras, el juez Henry Bry, pensó que pertenecían a algún tipo de monstruo marino y podían tener interés científico; pudo rescatar unos pocos, que envió a la Sociedad Filosófica Americana de Filadelfia. Así comenzó la historia moderna del Basilosaurus, un superdepredador marino que vivió en los mares tropicales y subtropicales durante el Eoceno superior, hace entre 41 y 34 millones de años. Medía entre 17 y 20 metros y fue uno de los primeros cetáceos conocidos. Más información en https://cienciaes.com
En 1952, el pediatra Ogden Carr Bruton (1908-2003), describió la enfermedad que se dio en llamar agammaglobulinemia de Bruton, o también agammaglobulinemia ligada al cromosoma X. Como su nombre sugiere, la agammaglobulinemia se caracteriza por una ausencia casi total de inmunoglobulinas en la sangre, es decir, por una ausencia de anticuerpos. Sin anticuerpos, los pacientes de esta enfermedad genética, normalmente niños varones, muestran una importante tasa de infecciones bacterianas que pone en serio riesgo sus vidas ¿Por qué son los niños y no las niñas los más afectados por esta enfermedad? La razón es que el defecto genético que la causa se encuentra en un gen del cromosoma X. Este gen impide más que la mera producción de anticuerpos, lo que realmente imposibilita el defecto en este gen es la producción de linfocitos B. Hoy Jorge Laborda explica los últimos descubrimientos sobre esta enfermedad que demuestran que ciertas piezas de la maquinaria celular pueden tener múltiples funciones en diversos tipos de células inmunitarias. Más información en https://cienciaes.com
La liberación de gases de efecto invernadero, especialmente CO2 desprendido con la quema de combustibles fósiles, está teniendo ya consecuencias climáticas que amenazan con ser más persistentes y dañinas en un futuro inmediato. Poner coto a esa liberación sería la solución ideal, cosa que está lejos de suceder, pero, aunque eso se consiguiera, es tal la cantidad de dióxido de carbono liberado hasta ahora, que sus efectos nocivos continuarían durante largo tiempo. No existen soluciones mágicas, por supuesto, pero sí se están desarrollando estrategias que, sumadas, podrían mitigar el problema. Una solución interesante consiste en capturar el dióxido de carbono presente en los gases emitidos por determinadas industrias, como centrales térmicas de carbón o gas, cementeras, refinerías o siderurgias y almacenarlo en lugares escogidos en capas profundas de la Tierra, donde pueda permanecer durante miles o millones de años. En el almacenamiento geológico del carbono investiga nuestro invitado, Víctor Vilarrasa, científico titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el El Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA). Más información en https://cienciaes.com
Durante el año 2002 se produjeron una serie de logros y avances científicos que abrían camino a futuros conocimientos y aplicaciones que, como suele suceder, no se han cumplido o se han quedado lejos de lo que se imaginaba. Aquel año se publicaron los genomas del parásito de la malaria y el del mosquito que lo transporta, del carbunco (ántrax), del arroz y el del ratón. Hubo avances en clonación y células madre. Se logró que una persona controlara el movimiento del cursor de un ratón sobre la pantalla de un ordenador o el movimiento de un brazo mecánico, solo con el pensamiento. Conocimos a Sahelanthropus tchadensis, uno de nuestros más antiguos ancestros. La nave Mars Odissey detectó grandes depósitos de agua helada bajo la superficie de Marte. Se descubrió Quaoar, un cuerpo helado con la mitad de tamaño de Plutón. ¿Qué queda de esos avances dos décadas después? Hoy nos lo cuenta Jorge Laborda. Más información en https://cienciaes.com
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