En primer cuatrimestre me he topado con muchos estudiantes que no siempre terminan de comprender dónde están y que están haciendo, pero están ilusionados, apasionados, con toda la intensión de presumir lo que saben, lucirse con sus compañeros, le hablan de tú al maestro y se sienten adultos. Al mismo tiempo, están en la pendeja. Y esto como maestro resulta muy confuso, por que sientes que puedes pedirle una tarea y que por su motivación de estudiar cine debes esperar que cumplan sin problemas, que se comporten "como adultos". Mentira . . .