Según la OMS, la medicina tradicional se practica, principalmente, en África, Asia y América Latina, aunque en los últimos años se ha extendido por el resto del mundo.
Al ser de fácil acceso para las comunidades y contribuir significativamente a la prevención en salud y tratamiento de enfermedades crónicas, hoy es una opción reconocida para mejorar la calidad de vida de la población mundial.
En Colombia, varias comunidades étnicas practican la medicina ancestral, pero tales conocimientos hasta ahora están empezando a ser reconocidos desde la política pública y con un enfoque regional y étnico.
¿Cómo lograr integrar estas dos medicinas? ¿Cuáles son los alcances, tanto de la medicina tradicional como de la convencional, para garantizar la vida? ¿Cuál es el panorama de las medicinas ancestrales en nuestro país?