Besar el alma... Es fácil, solo basta que decidamos bajar del pedestal del orgullo que muchas veces nos rodea y nos consume.
Besar el alma...¡¡¡ Cuántos de nosotros necesitamos de ese beso en el alma que nunca llega!!!
Pero mientras llega ese beso,
¡BESA tú el alma de los demás y pon el corazón en tu mirada!
Mario Benedetti