En marzo del 2020, la pandemia de COVID-19 le permitió a la Administración Trump imponer restricciones migratorias en la frontera, para expulsar en forma expedita a miles de inmigrantes sin darles derecho a pedir asilo.
Aunque el ahora presidente Biden dijo que terminaría con esa política, la ha extendido desde que inició su gobierno, creando desazón entre activistas a favor de inmigrantes y defensores de derechos civiles, quienes acusan violaciones de procesos administrativos.
El periodista Felipe de la Hoz, quien ha escrito para The Intercept, The Nation, The New Republic, y es cofundador de Border/Lines, explica cómo surge y por qué se ha distorsionado esta política de salud con fines migratorios.