En el programa de hoy terminamos de escuchar el cap. 33 y a continuación los capítulos 34-35 y 36. Se ha acortado la introducción y al final de la lectura aparece un resumen del mensaje que han transmitido los textos, así como extraer las ideas principales.
En estos capítulos Scúpoli trata el sometimiento de las pasiones y al mismo tiempo expone la mejor manera de adquirir nuevas virtudes. Destaca la constancia, la moderación y siempre tener presente el objetivo de nuestro combate espiritual que es alcanzar la perfección.
Resumen e ideas principales: Comienza Scúpoli dándonos algunas pautas y guiándonos en este proceso de adquisición de virtudes. En primer lugar hay que identificar la pasión predominante en cada uno de nosotros. Nos aconseja empezar a trabajar sólo una virtud preferiblemente elegir la contraria a la pasión predominante. Ejem.. Impaciencia /paciencia, hay que tener en cuenta que al trabajar una virtud todas las demás quedan fortalecidas. Otra condición es tomar las dificultades que vayan surgiendo no como obstáculos sino como ocasiones de fortalecimiento, para ello es muy conveniente que optemos por una vida que no esté instalada en la comodidad. La adquisición de virtudes es progresiva, gradual y se hace poco a poco sin establecer límites temporales.
A partir del cap. 35 nos habla del ánimo que debemos tener y da consejos muy concretos: Hay que tener una voluntad firme, hacer propósitos diarios sabiendo más o menos cómo transcurrirá el día, leer y reflexionar sobre vidas de santos, escoger sentencias y jaculatorias para ir repitiendo, extraídas de la Sagrada Escritura.
Y para finalizar, unos avisos para animar a seguir el combate: El progreso en la virtud debe ser continuo y constante, en la vida espiritual pararse es retroceder, es bueno saber que avanzar en la virtud hace que las pasiones se vayan debilitando y se fortalezca el alma, por tanto cada vez el camino es menos difícil y más placentero. Para acabar, Scúpoli nos recuerda la alegría interior que experimentan las almas que siguen este camino de perfección.