Se da cuenta de que sigue teniendo un 'cuerpo', aunque de naturaleza muy distinta y con poderes muy diferentes a los del cuerpo físico que ha dejado atrás. En seguida empiezan a ocurrir otras cosas. Otros vienen a recibirle y a ayudarle. Ve los espíritus de parientes y amigos que ya habían muerto, y aparece ante él una especie de espíritu amoroso y cordial —un ser luminoso— que nunca había visto antes.