Se cumplieron 100 años del nacimiento de uno de los más grandes pedagogos que dio el siglo pasado. Paulo Freire, un verdadero genio, un pensador gigante que le abrió la cabeza y el corazón a millones de personas con su mirada sobre la opresión, la libertad, la desobediencia, la indignación, la esperanza. El pedagogo de los oprimidos, el maestro de los desarrapados del mundo, como él les decía. Paulo mamó desde muy chico los padecimientos de su gente en el nordeste brasileño, adonde las élites no se dieron por enteradas de que la esclavitud había sido formalmente abolida. Y se moría de rabia de ver todo eso, tanto pisoteo, tanta explotación, y lo masticó y lo procesó, hasta que en 1962...