Cada tercer domingo de julio es celebrado en Cuba el día de los niños. Realmente constituye razón para reír y cantar, decir adivinanzas, jugar a juegos viejos y otros nuevos, hablar de cómo viven, así como conversar de sus padres, la familia, sus amiguitas y amiguitos. Pero, como vivimos tiempos de pandemia de covid-19, con medidas de confinamientos y bioseguridad incluidas, pues resulta necesario echar a volar la fantasía y la imaginación para recrearse.