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La Compañía Nacional de Fuerza y Luz inició la primera etapa del siglo XXI con una serie de retos y propuestas interesantes, convertirse en una empresa altamente tecnologizada, moderna y a la vanguardia en el sistema eléctrico y líder en materia medioambiental.
Además, cabe resaltar, que todos esos objetivos se planteaban siempre bajo la visión de un sistema eléctrico público, al costo, universal y solidario.
Un primer evento destacable fue el reconocimiento recibido por la CNFL por su esfuerzo y compromiso con los procesos de educación ambiental y de desarrollo sostenible en el Área de Conservación de la Cordillera Volcánica Central, el premio fue entregado por parte del Ministerio de Ambiente y Energía y la Fundación para el Desarrollo de la Cordillera Volcánica Central (FUNDECOR).
Otro acontecimiento destacable fue la inauguración de dos sucursales, la de Escazú y la sucursal Heredia, si bien es cierto esas sucursales ya operaban en sus respectivas zonas no contaban con instalaciones adecuadas para atender a la ciudadanía.
La CNFL desarrolló en esa primera década dos importantes proyectos hidroeléctricos: La planta hidroeléctrica de Cote en el año 2005 y la planta hidroeléctrica el Encanto, ambos proyectos dirigidos a contribuir con abastecimiento energético de Costa Rica a través de energía limpia y renovable.
Por último, la CNFL obtuvo en el año 2008 y en el año 2010 dos importantes premios internacionales como la mejor empresa eléctrica latinoamericana. Los premios fueron entregados por la Comisión de Integración Energética Regional (CIER) en la categoría de empresas con hasta 500 000 consumidores residenciales.
La última etapa tuvo varios eventos destacables, no obstante, podemos rescatar cuatro que realmente impactaron en la historia de la empresa.
El primer evento fue la inauguración de la red eléctrica subterránea ubicada en la Avenida Central de San José, el cual fue un proyecto muy importante para la empresa por la inversión y el impacto que generó en la población.
Otro acontecimiento con relevancia histórica fue la inauguración de la Planta Hidroeléctrica Daniel Gutiérrez, esto porque se convirtió en la primera construida por la CNFL gestionada por el Estado. La última planta de tipo hidroeléctrica construida por la CNFL fue Nuestro Amo en 1949, cuando la empresa pertenecía a capital estadounidense.
Un tercer suceso fue la creación de la Unidad Ejecutora del Transporte Eléctrico mediante el Decreto N.° 25473 - MOPT -MINAE.
La Unidad Ejecutora del Transporte Eléctrico (UTE) fue creada como ente que coordina los esfuerzos del sector público dirigidos a resolver la problemática global del transporte en la Gran Área Metropolitana por medio de tecnologías eléctricas tradicionales y no tradicionales. Es importante señalar que el brazo ejecutivo está adscrito a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz, S. A
Por último, la reinauguración de la Planta Hidroeléctrica de Brasil fue un hecho remarcable en la historia eléctrica de la empresa y del país, esto porque esa planta fue prácticamente reconstruida en su totalidad.
La década de 1990, fue una etapa donde la CNFL comenzó una transformación profunda en diferentes áreas, el primer gran proyecto realizado fue la inauguración de la sucursal de Desamparados.
Posteriormente la CNFL buscaba afianzarse en el imaginario colectivo, después de más de diez años de una difícil situación económica y decide participar junto a otras instituciones en la Feria Interinstitucional acerca del Ahorro de Energía (FENERGÍA), la cual fue un rotundo éxito debido a que estuvo en diferentes puntos del país, logrando que muchas personas conocieran el trabajo de la Compañía.
En esos primeros años de los noventa, la CNFL finaliza un importante proyecto subterráneo y el primero en el centro de la ciudad capital: el proyecto subterráneo del Paseo de los Estudiantes, que sería el inicio de todos los demás proyectos realizados en adelante en el centro San José.
Por último, la CNFL a adquiere dos importantes instalaciones que vendrían a desenredar los problemas de hacinamiento y alquileres, el Edificio Holterman actualmente Edificio Cincuentenario y el Plantel Río Virilla que pertenecía a FEDECOOP.
La década de los años de 1980, fue una etapa donde se vivió las secuelas de la crisis económica de los años 70, la CNFL no realizó grandes obras de construcción; sin embargo, sí sucedieron una serie de eventos que marcarían esa etapa.
Podríamos decir que entre los eventos más destacables de esa época fue el traspaso de la zona de Llano Grande de Cartago a la empresa municipal JASEC, que sucedió el viernes 18 de julio de 1980.
Otro importante acontecimiento sucedió el 2 de febrero de 1981, cuando la CNFL por primera vez en su historia firma un contrato de alquiler de postería para una televisora por cable. Este lo firmaron el gerente de la CNFL don Guillermo Rohrmoser Montealegre y el señor Tomás Batalla Esquivel como representante de la empresa Proyectos Espaciales Alfa Centauro S. A.
Un tercer evento que impactó esa década aconteció entre los meses de agosto y setiembre de 1984 y fue la conmemoración del centenario de la producción de la energía eléctrica en Costa Rica, que fue llamada EXPO 84. En esa exposición se llevaron a cabo una serie de actividades encaminadas a conmemorar tan grata fecha.
Por último, un hecho destacable fue el nombramiento del señor Pablo Cob Saborío como gerente general de la CNFL a partir del 1° de julio de 1989.
La tercera etapa de la década de los años 70 se distinguió por muchas obras y acciones relevantes para la historia de la Compañía; no obstante, fueron cuatro actos los que marcarían esa década.
La primera de las actividades fue la compra de la totalidad del sistema de distribución de la Planta Eléctrica de Tres Ríos S.A, el 21 de junio de 1975. Otro evento de gran importancia fue el Plan de Electrificación Rural que buscaba extender, mejorar y modernizar el sistema de distribución en esos sectores.
Un tercer acontecimiento sucedió el 10 de agosto de 1979, cuando los alumbrados públicos de diecisiete cantones fueron trasladados a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz.
A modo de cierre, un último hecho que sería el inicio de una nueva forma de distribuir la energía: las redes subterráneas. El Parque Metropolitano de La Sabana, se convirtió en la primera gran experiencia en lo que a distribución subterránea se refiere para la Compañía Nacional de Fuerza y Luz desde su nacionalización; la obra se inauguró el miércoles 14 de noviembre 1979.
La segunda etapa de la década de los años 70 tiene varios acontecimientos destacables; sin embargo, dos fueron los más significativos, el primero, la compra de una parte del sistema eléctrico de la Planta Eléctrica de Tres Ríos (Sistema Miller), que comprendía Mata de Plátano, Purral, Purral Nuevo, Mozotal y Los Ángeles, fue adquirido por la CNFL.
Con esta compra se lograron dos propósitos: a) Mejorar el servicio eléctrico a los abonados de esa zona. b) Integrar a nuestro sistema eléctrico un área enclavada como una cuña en la zona servida.
Y el otro gran acontecimiento fue la inauguración de la primera sucursal fuera del Edificio Central, la Sucursal N° 1 (ahora Sucursal Metropolitana), que se inauguró el nueve de diciembre de 1974 en Barrio Los Ángeles en ciudad capital San José,
Esta nueva sucursal se abrió para atender a la ciudadanía que estaba en aumento, especialmente, en poblaciones como Hatillo, Alajuelita, San Sebastián, Ciudad Colón, San Ana, Pavas, Sabana Norte y Sur; barrios Cristo Rey, Keith, Cuba, Los Pinos, La Dolorosa, Merced, Mauro Fernández, entre otros. En esta sucursal se centralizaba el cobro de los cuatro servicios públicos más importantes de aquella época: electricidad, teléfono, agua y alcantarillado.
El primer acontecimiento acaecido en la década de los años setenta del siglo pasado fue el nacimiento del Fondo de Ahorro y Préstamo el 1° de julio de 1970.
Ese mismo año nace una pequeña sección especializada en la poda de árboles el gerente general José Antonio Flores Lara, informa al Consejo de Administración que la empresa crea una nueva cuadrilla especializada en el “Descuaje de Ramas” y su objetivo era evitar que las ramas de los árboles afectaran las líneas de distribución o transmisión.
Una serie de eventos destacables marcarían esos primeros años, por ejemplo, el apoyo que la CCSS le brindó a la CNFL con la compra de bonos eléctricos que significó la oportunidad de mejorar el servicio brindado por la empresa en su área servida. También la venta de la Planta de Vapor San Antonio al Instituto Costarricense de Electricidad y la crisis por la dura sequía que golpeó al país en el año de 1973.
La nacionalización de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz significó para el país una serie de ventajas y beneficios que se reflejaron en poco tiempo.
La transformación de la CNFL impactó de forma inmediata, la empresa dejó atrás su visión mercantil que se orientaba por la ganancia particular y el interés privado de la acumulación de capital como su único objetivo, para administrarse y guiarse por la ganancia social y el interés público.
Todo esto representó una mejora y extensión del servicio eléctrico que derivó en un modelo solidario, democrático y universal bajo un esquema de soberanía eléctrica que alcanzó por primera vez el país.
La segunda etapa de la década de los años 60 del siglo XX se vivió uno de los eventos más importantes de la industria eléctrica nacional: la nacionalización de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz.
En este último podcast, analizamos todo el proceso de negociación entre la multinacional Electric Bond and Share Company y el Instituto Costarricense de Electricidad para la adquisición por parte de este último de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz.
Es importante señalar que la nacionalización de la CNFL no fue un hecho fortuito, fue una obra que comenzó a gestarse desde 1928 con la creación de la Liga Cívica Juan Rafael Mora, hasta la fecha de nacionalización de la CNFL en la década de los años 60 del siglo pasado. Fueron cuarenta años de lucha ininterrumpida de un pueblo que tenía claro que para lograr democratizar los servicios eléctricos y quitarles ese carácter de negocio mercantil, tenían que luchar de forma enérgica y por mucho tiempo.
La década de los años cincuenta del siglo pasado, estuvo cargada de eventos de gran relevancia histórica para el país. Un primer evento fue la desaparición del Tranvía, que después de 5 décadas sale de operaciones el 1° de agosto de 1950.
Posteriormente el país sufrió una fuerte crisis energética que se solucionó mediadamente con la construcción de la Planta Térmica San Antonio de parte de la CNFL y la Planta de Diésel de Colima por parte del ICE, permitiendo el primer convenio de compraventa de electricidad entre esas entidades.
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