Interpretas ese rechazo como una sentencia final y absoluta: "Ya no siente nada por mí". Este es el error de interpretación más común y doloroso en una ruptura.La realidad psicológica es mucho más compleja. A menudo, durante el caos emocional de una separación, el cerebro reptiliano toma el control. La persona no está tomando una decisión racional y calmada; está reaccionando desde el miedo, la saturación o la necesidad de autoprotección.No es obligatoriamente una ausencia de sentimientos, sino un exceso de emociones contradictorias (miedo a sufrir de nuevo, miedo al compromiso, culpa, presión) que no saben gestionar. Su "NO" no es un ataque contra ti, es un escudo para ellos.
Contactar a Patrice- WhatsApp +57 311 408 66 96