Estaban Alejandro y Gabriel muy contentitos porque iban a hablar de su youtuber favorita. Una señora que lo tiene todo, Sara García 2.0, la promesa de los contenidos en línea para el SXXI, una Abuelita Nokia que aguanta más que los gigantes de Islandia, que no se quema las manos con las tortillas, que come parada sin tirar la sopa, que pone a los haters en su lugar. Pero al final, los dos ilusos se dan cuenta de que habría estado mejor hablar de otra cosa. Qué perversos podemos llegar a ser como audiencia. No, Doritos no. Ah, y les habíamos prometido otro tema, pero pues no.