Son muchos los creyentes que usan la frase "somos pecadores arrepentidos". Nada más lejos de la vedad, esto denigra y rebaja la gracia de Dios sobre nuestras vidas. La Biblia enseña que somos "santos".
Una de las armas preferidas del enemigo es hacernos creer que tengo una conducta que no es posible cambiar. Pero tengo una palabra de Dios para ti. ¡Si puedes!
Todos vamos a enfrentar dificultades en nuestras vidas. La Biblia se refiere al "día malo". Pero el día malo no tiene que ser un tiempo de amargura, puede convertirse en un tiempo de multiplicación. Depende de mi.