Necesitamos hacer hábitos nuevos por medio de cambios en la manera de pensar, de forma tal que se conviertan en nuestras armas de combate contra las asechanzas del enemigo.
Ser discípulo de Jesús implica tener características de Jesús. Es imposible decir que somos SUS discípulos sin que esto implique que debemos parecernos a Él.
Necesitamos responder al llamado del Señor. Dios puede convertir lo que tienes en tu mano en una bendición para el reino. Necesitamos aprender a enfrentar los retos del llamado.