En esta meditación, se te guía a irradiar Metta –amor bondadoso– hacia los cuatro puntos cardinales y más allá: al norte, sur, este y oeste... arriba y abajo... envolviendo a todos los seres en todas partes.
Una práctica transformadora para abrir el corazón, trascender la dualidad y conectarte con el infinito poder de la compasión.