El ajetreo de la vida cotidiana muchas veces nos mantiene distraídos y alejados de nuestro centro, nuestro cuerpo nos pide descanso y en lugar de eso nosotros hacemos que se esfuerce un poco más, y así, con el tiempo vamos acumulando tensión y necesidades no cubiertas que eventualmente nos enferman y nos dejan sin energía. La meditación de hoy esta enfocada en aprender a escuchar lo que nuestro cuerpo, mente y corazón necesitan en este momento.