Los pensamientos que nos anclan al pasado en muchas ocasiones traen culpa y vergüenza y los pensamientos acerca del futuro nos paralizan con angustia. Cuando habitamos el presente nos empoderamos y es justo en este momento, en el darse cuenta; donde infinitas posibilidades se despliegan frente a nosotros. Necesitamos andar despiertos y darnos cuenta de lo que sucede en nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones para conocernos a nosotros mismos, y solamente a través del autoconocimiento podemos vivir en libertad, "descansar" en la ignorancia, sin saber qué es lo que sentimos y por qué, es vivir prisioneros de las circunstancias.