Te quiero contar que yo nací en una familia católica, me crie en escuelas de monjas y durante toda mi vida mi mamá compartió conmigo las enseñanzas de Jesús.
Recuerdo mucho escuchar en la escuela, en misa y de palabras de mi mamá y mi abuela que yo fui hecha a imagen y semejanza de mi creador.
Tiempo después, mis creencias e ideologías fueron cambiando pero como te podrás dar cuenta si estás habituada a meditar conmigo, siempre me he sentido especialmente conectada a una fuente divina sin importar el nombre o el contexto que le podamos poner. Esta frase en específico se me quedó muy grabada y me ha acompañado durante mucho tiempo. Pero, es especialmente ahora cuando he podido ver la magnitud de estas palabras.
¡Fuimos creados para crear!
Fuimos hechos a su imagen y semejanza y así como EL, nosotros también somos amor, también somos creadores y somos nosotros quienes construimos nuestra realidad a cada paso que damos.
Hoy te invito a que camines con confianza, a que exhales el miedo y a que con cada inhalación recuerdes quién eres y por quién fuiste creada, no hay error en sus creaciones, no hay debilidad, no hay pequeñez.
¡Tu eres todo lo que es posible!
¡Te deseo un día lleno de magia!