¿Sabías que la gloria de Dios no es un ambiente que se crea, sino una persona? La gloria de Dios es Jesús, y si él está en ti, puedes manifestar todo lo que Dios es, tiene y hace. La pregunta no es si puedes experimentar su gloria, sino si estás dispuesto a obedecerle para manifestarla. ¿Qué te está pidiendo Dios que hagas hoy, aunque te cueste trabajo?