Eje Tauro-Escorpio, el espíritu encarnando en la materia. Transformación. Día brujo, alquímico, sexual, poderoso, intenso. Fuertes y repentinas fuerzas sacuden lo establecido, lo que fue seguro y estable, echando luz a nuestro psiquismo, a lo inconsciente. Es un momento disruptivo, con alto monto de energía disponible que empuja al cambio, a la salida de la comodidad. Estamos estimulados, empujados a expandir la idea de familia, de lo familiar, de aquello que nos hace sentir seguros, en casa. Aparecen aspectos ocultos, se desentrañan secretos, hay revelaciones.