Rosaura García Jiménez desapareció en Guadalajara el 8 de junio de 2018, el 2 de julio su familia denunció la desaparición en la Fiscalía de Jalisco y a finales de septiembre les fue entregado el cuerpo de la joven. Pero el cadáver de Rosaura estuvo en posesión del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) desde el 9 de junio, cuando fue localizado su cuerpo en un predio de Ixtlahuacán de los Membrillos. Irma Jiménez e Isidro García, madre y hermano de la víctima, denunciaron que durante cuatro meses el cuerpo estuvo en uno de los tráileres del IJCF sin que fuera identificado ni reportado a la familia.
En entrevista, señalaron que desde el 2 de julio entregaron al Ministerio Público las señas particulares de Rosaura, entre ellas varios tatuajes que tenía con su apellido o el nombre de su hija, y a pesar de ello fue hasta finales de septiembre cuando las autoridades les llamaron para reconocer el cadáver, que estaba en el IJCF. Además, Irma e Isidro aseguran que Rosaura fue violada y asesinada y, sin embargo, la Fiscalía mantiene la versión de que habría muerto al caer de un tren y no les ha entregado el acta de la autopsia.
Anunciaron que van a demandar al Servicio Médico Forense. Isidro García reclamó: “entiendo que existe el crimen organizado, pero nuestros gobiernos le echan toda la culpa al narcotráfico y eso no se vale”. (Foto: Crónica de Sociales)