Cuando esto sucede un primer pensamiento es crecer, contratar más gente, pero una idea que parece buena y que no siempre genera buenos resultados es aliarse con alguien que hace lo mismo que tú, pensando en que te ahorrarás la curva de aprendizaje en las herramientas que necesitas usar, además de la experiencia que se supone ya tienen otras empresas igual a la tuya, pero no siempre es así.
La sinergia requiere de madurez, compromiso, confianza y lealtad. Si tú puedes dar esto, busca estos mismos valores en tus aliados y estarás en camino de encontrar crecimiento y éxito.