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Este episodio nació de los ataques de pánico. De las pesadillas.
Del eco de vivir según lo que otros dicen de uno.
Si lo escuchas con atención vas a notar que tiene picos de intensidad y momentos de calma, eso no es accidental.
Es lo que se siente por dentro durante un ataque de pánico. La oscilación entre el terror y el intento desesperado de respirar. Entre el caos y la búsqueda de silencio.
Es desgarrador. Es cruel. Es intenso. Y sí, es enfermizo.
Pero también es real.
“Hay que llorar” fue escrito el 9 de mayo de 2025. Es la primera parte, la que llora, la que suelta, la que intenta soltar.
La segunda parte, “Hasta que deje de doler” o mejor conocido como “Yo soy el eco del fin” nació el 10 de enero de 2025.
La escribí arrodillado en el piso de mi baño, en medio de una de las noches más difíciles que recuerdo.
No sabía en ese momento que algún día la iba a grabar. Solo sabía que necesitaba escribirla.
Años después, cuando vuelva a escuchar esto, voy a entender un poco mejor por qué era la persona que era. Este episodio es para ese futuro yo.
Y si algo de lo que digo aquí resuena contigo, entonces también es para ti.
El 26 de octubre de 2025 escribí este episodio, fue escrito bajo una metáfora bastante fuerte. La brillantina tiene una característica muy específica, se pega en todo, brilla mucho, y es casi imposible de quitar completamente. Siempre queda algo.
Uno no olvida fácilmente de haber brillado tanto. La caída del ego, la gloria que se presta y se devuelve, el momento en que uno se queda sin los aplausos y hay que enfrentarse a quien eres sin ellos.
Brillantina es para quienes han tenido todo, lo perdieron, y en lugar de esconderlo lo dice en voz alta.
Este episodio describe en parte, esa realidad en la que estamos con alguien que simplemente no sabe corresponder a nuestras intenciones, a nuestras palabras ni a nuestro cariño.
A veces, sostenemos relaciones solo por no sentirnos solos.
También porque en los últimos seis meses, atravesaba una etapa muy difícil y mi cuerpo me pedía a gritos llorar, pero el llanto no salía.
Necesitaba ese desahogo porque por dentro, me estaba ahogando con todo lo que no decía.
¿Es normal quedarse sin lágrimas cuando el mundo se te viene encima?
«Callar no es rendirse, a veces es despedirse». Estas palabras las escribí el 9 de mayo de 2025.
Hoy, exactamente un año después, por fin llegan a ti.
Intentar ser feliz es una batalla que deja huella.
He aprendido que es vital mantener los pies en la tierra, entender que hay días malos y que eso está bien.
En la última década descubrí que el amor, además de sentirse, se razona.
El 17 de agosto de 2025 escribí algo que me cambió la perspectiva y era algo necesario.
Después de vivir un año en una relación sentimental, me di cuenta de que el amor no se trata de apoyarse en el otro para no caer, sino de ser nuestro propio refugio.
La verdadera libertad es sentirse entero, para que la compañía sea una elección y no una necesidad de rescate.
A veces, el final de los finales no es realmente un final.
Durante tres años, consideré seriamente retirarme del podcasting.
Sentía que era necesario cerrar este mundo que yo mismo había construido entre grabaciones, ediciones y publicaciones.
Para mí, este nunca fue solo un proceso técnico, sino un refugio artístico donde desahogaba mi realidad. Tras dos años de silencio, con los episodios 'Salvaje' y 'Torturado' como mis últimas palabras, creí que la historia había terminado.
Sin embargo, aquí estoy de nuevo: escribiendo, grabando y editando.
La vida volvió a inspirarme y se me presentó el momento en el que todavía tenía mucho que decir.
Como bien sugiere el título de este episodio, vuelvo para contártelo todo. 'El final de todos los finales' fue escrito el 11 de marzo de 2025, aunque hoy se sienta como un nuevo comienzo.
Escribí este episodio como uno de los finales del podcast.
Recuerdo que en 2023 me sentía exhausto: la acumulación de experiencias negativas me llevó a creer que el error era yo.
Llegué a convencerme de que mis propios comportamientos y actitudes eran los responsables de alejar a los demás.
Salvaje representa ese estado mental: un concepto que encapsula todas las decisiones, acertadas o desastrosas, que tomé hasta ese momento.
Me impuse una única regla: no juzgarme. Opté por aceptar mi humanidad con honestidad y realismo, asumiendo las consecuencias de mis actos.
Al final, Salvaje es precisamente eso: la radiografía de un adulto que se siente como un niño perdido en el mundo que lo rodea.
Idealizamos el amor como un refugio de plenitud, una fuerza que nos da lo mejor y nunca nos decepciona.
Lo pintamos de un rojo carmesí absoluto.
Sin embargo, el 22 de junio de 2023 esa imagen se quebró para mí.
Fue el día en que las palabras me obligaron a reconocer que me había equivocado de cima: mi mayor éxtasis no venía de la plenitud, sino del vértigo de una relación tormentosa.
Terminé aceptando que a veces, confundimos la intensidad del daño con la fuerza del amor.
Escribí este episodio el 29 de diciembre de 2022, regresando a un rincón oscuro de mi adolescencia. A los 15 años.
En ese entonces, el mundo exterior estaba lleno de gente y afectos pero era una fachada que se desmoronaba al llegar a casa.
Al cerrar la puerta de mi habitación, el silencio dejaba de ser calma para volverse un vacío insoportable. En esa soledad absoluta, mis pensamientos se volvían contra mí, llevándome a cuestionar si valía la pena seguir, enfrentándome a la sombra de hacerme daño.
Él habló de un “mañana”, pero nunca aprendió a darle aire. Ahora esa promesa rota persigue a el personaje, flotando entre las sombras como un suspiro que jamás nació. Y en este rincón sin luz, el personaje entiende que hay palabras que mueren antes de pronunciarse.
A veces, el final de los finales no es realmente un final.
Durante dos años, consideré seriamente retirarme del podcasting.
Sentía que era necesario cerrar este mundo que yo mismo había construido entre grabaciones, ediciones y publicaciones. Para mí, este nunca fue solo un proceso técnico, sino un refugio artístico donde desahogaba mi realidad.
Tras dos años de silencio, con los episodios 'Salvaje' y 'Torturado' como mis últimas huellas, creí que la historia había terminado.
Sin embargo, aquí estoy de nuevo: escribiendo, grabando y editando.
La vida volvió a acumularse y se me presentó el momento en el que todavía tenía mucho que decir.
Como bien sugiere el título de este episodio, vuelvo para contártelo todo.
'El final de todos los finales' fue escrito el 11 de marzo de 2025, aunque hoy se sienta como un nuevo comienzo.
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Crecer no es solo cumplir años.
Es aprender a soltar, equivocarse, amar, perder, empezar de nuevo y descubrir quién eres. Este es un espacio de monólogos, poemas y reflexiones inspirados en…