Ni la reunión número 19 en la que la vicepresidenta le manifestó al presidente que era necesario relanzar su Gobierno, ni la ruidosa carta en la que Cristina le enrostró a Alberto que honre la voluntad del pueblo argentino, pasó en La Pampa. Aquí no hubo el equivalente golpe en la mesa de Verna respecto a Ziliotto. No estoy seguro de que el gobernador crea necesaria la participación activa de su antecesor y mentor en la campaña en pos de la épica remontada. Y por otro lado, veo difícil que quien claramente fue, por lo menos, excluido de la lista de perdedores en las elecciones primarias, decida involucrarse, al punto de terminar en esa nómina de “losers” en noviembre.