Granada, otoño de 1987. Una ciudad tranquila que se prepara para cerrar el día. Las calles del centro aún conservan el bullicio de la tarde, mientras en lo alto, la Alhambra recorta su silueta sobre un cielo que empieza a oscurecer.
En un barrio cercano al centro, una niña salió de su casa, una salida breve, cotidiana, sin importancia aparente, se convierte en el inicio de una inquietud que crece con las horas. Pasa la noche. Llega la mañana. Y en un paraje histórico, silencioso y apartado, ocurre un hallazgo que sacude a toda la ciudad.
El tiempo avanza. Granada intenta recomponerse. Pero meses después, otra niña se ve envuelta en un episodio ocurrido en el mismo entorno, y se reactiva el miedo. Ya no es un hecho aislado. Ahora son dos episodios unidos por un mismo escenario y por una inquietante similitud.
Hay un patrón que nadie entiende del todo. Hay una presencia que nadie ha visto con claridad. Y hay una pregunta que queda flotando en el aire: quién es el responsable.
Esto es… Crímenes que marcaron España.
Hoy… El asesino de la luna llena. El caso de José Fernández Pareja en la Alhambra