En 2012, en un pequeño pueblo de Aragón, desapareció Pilar Cebrián. Su esposo, Antonio Losilla, construyó desde el primer momento una versión llena de contradicciones y mentiras, intentando convencer a familiares, vecinos y a la propia policía de que Pilar se había marchado voluntariamente.
La investigación reveló lo contrario. Celos, control y manipulación marcaron la relación, y el trabajo de los investigadores permitió desmontar la coartada y exponer un crimen planificado.
Este episodio aborda cómo la desaparición de Pilar puso en marcha una de las investigaciones más complejas en Aragón, qué pruebas llevaron al banquillo a su marido y cómo la justicia española afrontó un caso en el que el cuerpo nunca fue encontrado.
Un caso de violencia de pareja, de silencios rotos y de una verdad judicial que aún no cierra la herida de una familia.