Victor Kuppers nos enseña como ser felices; siendo buenas personas, estando alegres, y con actitud, punto. Dentro de esta especie de propaganda de la dictadura de la felicidad, absurda y aparente, que no encuentra respuesta por parte de nadie, que aboca y crea en los seres humanos la sensación de sentirse obligados a sonreír en todo momento, hay quién amansa fortuna sabiendo apreciar el lucrativo negocio del sufrimiento ajeno. Basta con controlar las redes, trabajar mínimamente el marketing, transmitir un mensaje sencillo, superficial, absurdo y sin ningún tipo de fundamento ni científico, ni moral, ni argumental, para ser un referente en el mundo de la salud mental. Los verdaderos expertos observan, se indignan y callan. La técnica de la charlatanería, que trasladada al campo de la felicidad viene a llamarse " oración motivacional" o " técnica del microondas", continua abusando del buen corazón de personas que están dispuestos a escuchar a quién diga tener un remedio contra la infelicidad, el estrés, la ansiedad, la depresión, y todo tipo de trastornos de salud mental. La misma conferencia de 45 min, para todos los seres humanos, en todo tipo de situaciones, y en todo tipo de momentos. Los viejos trucos de siempre ; " el consenso de los expertos", " esto es ciencia", " está demostrado" " alguna frase de algún sabio" y tener pocos escrúpulos para poder aprovechar la oportunidad que presenta el sufrimiento humano en nuestras civilizaciones, para poder satisfacer sus necesidades económicas, dándole a todo una sincera apariencia de dignidad, bondad, filantropía, entrega y dedicación en exclusiva a las personas que quieren cambiar de actitud, de estado de ánimo, y no pueden. Victor Kupper, la mente de un experto ( part 1), será el primero de los soportes de audio en los que hablaremos sobre el arte de la charlatanería en salud mental y como aboca a las personas a sentirse mal si no consiguen sentirse bien. Siempre y cuando el mensaje cale en su mente sin un filtro crítico que lo eche por el desague. Intentaremos ayudarle a poder ser humano, sin que nada de lo humano le sea ajeno, y así poder sentirse sensiblemente mejor. Si se puede decidir estar bien, quien está mal, es porque así lo ha decidido, consecuentemente es culpable de su malestar. Esta falsedad perversa de la psicología positiva, que sólo es verdad a ratos y en algunas personas en determinadas ocasiones, ahonda en el malestar de la población con problemas depresivos, que además de no poder sentirse bien, sienten que todo es su culpa. Se retiran el derecho a conectarse con sus emociones inconvenientes, las intentan erradicar y ahondan en su malestar, que en la mayor parte de ocasiones remite con una adecuada expresión de su estado y un marco de pensamiento que en el tiempo que sea necesario les permita caminar hacia una posición vital más cómoda.
Espero que lo disfruten, lo pasen bien , y que Victor se tome la crítica con bondad, alegría y buena actitud.