Muchas personas viven como si no fueran dueñas de su vida ni capaces de forjar su propio destino; como si las cosas sucedieran y ellas no tuvieran más remedio que aceptarlas así como vienen. Pero no tiene por qué ser así.
Muchas personas viven como si no fueran dueñas de su vida ni capaces de forjar su propio destino; como si las cosas sucedieran y ellas no tuvieran más remedio que aceptarlas así como vienen. Pero no tiene por qué ser así.