En este episodio nos enfrentamos a un accidente de tráfico, la EOI de A Coruña convertida en cuento de Larra/Kafka, y un rastreo de frecuencias del servicio secreto brasileño. Bueno, pues aun así nuestras posibilidades de supervivencia son mayores que las de Pepe Mel en el banquillo del Dépor. Alrededor de su nublada testa orbita este episodio: descendemos partido a partido a simas de dolor deportivista (desgraciadamente) ya conocidas; insistimos en cómo hacerse pobre con tu equipo del alma; recitamos poesía (no todo va a ser cantar); analizamos mejor el foro del Getafe que su juego; tocamos a Sidnei (prueba irrefutable de la existencia de un dios); y, entre mucha Salsa Rosa, probamos el videojuego en el que el presidente del Dépor desnudo aplasta tuiteros con un miembro viril descomunal. Ya, ya. Nosotros también pensamos que esos son los detalles que hacen a este club grande.