Te vas sin que sepamos a qué saben esos labios, Barral. Tu miradita de fucker, tu flequillo ralo, tu chándal de Armani, la promesa de que tras esa voz temblorosa había un acento de Údine. Todo eso te llevas. Il nostro amore non muore mai, Richard, pero es hora de decirte adiós. Benjamín y Manuel nos juntamos con urgencia (y con el permiso del ausente Miguel) para hacer este podcast que mantiene las apariencias pero tiene el mismo precario resultado de siempre. Mira tú qué casualidad, Ricardo, como el Deportivo que nos legas. ¿Por qué te vas?, preguntamos como Jeanette. Lo elucubramos, lo fantaseamos, lo fabulamos con el desconocimiento habitual. Lo cantamos incluso. Te dedicamos una catedral hecha de ruinas, un trap que amenaza los tímpanos. Desafinamos porque no somos Amaia de España, ¡qué más quisiéramos! Pero tú tampoco fuiste Monchi, Barral. Estamos en paz.