“Hello darkness, my old friend, hemos vuelto a la B”. El andrógino mito sexual de nuestra infancia, Miguel Bosé, cantaba que los chicos no lloran, pero tampoco es que Benjamín, Miguel y Manuel estemos hechos de la misma piedra que el área abdominal de Clarence Seedorf. Así que hemos dejado que la pena nos invada al enfrentarnos al tercer descenso de nuestras vidas. Tras tres tristes años (comiendo trigo en un trigal y) viviendo al filo (Carmelo) del pozo, a la tercera fue la vencida y nos hemos caído dentro. Fue la vencida pero no nos damos por vencidos. Con furia vengativa ametrallamos al vestuario con una ráfaga de Premios Evaldo, analizamos la rentabilidad del 5% TAE y las candidaturas de Westeros, y volvemos a concursar en el Pasapalabra del Dépor. Ya os adelantamos que, como el club, hemos hecho un rosco. ¿Y no habláis del #onosopoisagoranonmevénmoibenquéqueresquechedigaderbi? Pasamos palabra. Y en fin, que miramos mucho hacia el futuro y poco hacia el pasado. Es para disimular la congoja. Que la tenemos. Mucha. Qué mal, nenos, nenas. Qué mal. :-(