Somos los destinatarios de sus risas sardónicas, ahora lo sabemos. Una semana tras otra, Carmelo del Pozo sabotea este podcast anunciando fichajes a destiempo (o a tiempo para esos otros podcasts de los que usted me habla). Aun así, indómitos como son, Benjamín y Manuel (Miguel nos saluda al otro lado del biberón) desafían la caducidad y erigen otro episodio desmesurado que acaba en tragedia. Saldan deudas en El Prima con Roberto Ansede; contratan a Artabrias para que se enfrente a Sicario y Vic Diesel, los nuevos carmelitas; demuestran en primera persona cómo se opina rápido en las redes sociales; celebran el regreso de Los Fruitis; se preparan para el falso amor de los jugadores salientes; se vuelven a cebar con un lateral derecho; y, sintiéndolo en el alma, cantan la canción del verano blanquiazul. No se puede empezar mejor/peor una nueva temporada. PD: tras esta desmesura, nos vamos de vacaciones a los Países Majos. Racionad y racionalizad esta dosis.