Resulta que al final también nosotros éramos de los exigentes. Pagamos el esfuerzo del Deportivo para vencer en Granada levantando un banderín rojo y declarando nulo El Saltito. ¿Pá cuándo, entonces? Pronto. Con intención de recortar la espera, Benjamín, Manuel y Miguel graban el podcast más largo de su historia, solo que deciden guardarse para ellos la hora inicial: un bucle de hombres adultos sollozando derrotados por su incapacidad técnica. Pero fue pasar de largo un meteorito sobre A Coruña y todo comenzó a funcionar: ayudamos a la escolarización en la India gracias a Uxío; anunciamos una subasta de material genético de leyendas pollavieja del deportivismo; nos jugamos la amistad de Pared haciendo la pantomima que Setién venía pidiendo a gritos; reflexionamos sobre el fútbol moderno; hacemos las noticias (que las fabricamos, vaya); nos ponemos farrucos ante la visita a Riazor de un equipo que alinea a un tal Fali; recordamos a Parrocho con Artabrias; y revelamos que el atasco a la hora de repostar carburante puede abrir un cisma en el vestuario. Aprobadnos el presupuesto, majetes.