Dejamos de grabar una semana y, sin orden ni concierto, asistimos a la siguiente secuencia de acontecimientos: el Deportivo vuelve a ser meneado por un equipo repleto de exdeportivistas; el director deportivo habla a través de una reja con aficionados llorosos; el Banksy ultra vuelve a pintar paredes contra el susodicho; y se convoca una manifestación que te sitúa entre el Deportivo o la muerte. Así que con tremendo panorama, vuelve el podcast del tremendismo (dícese de la corriente artística desarrollada en los años cuarenta del pasado siglo, caracterizada por exagerar los aspectos más crudos de la vida). Benjamín y Manuel, con más (ir)rresponsabilidad que ganas, se vuelven a comunicar para hablar de lo que les parece el Dépor y cuanto lo rodea (les parece mal, por si no lo queréis escuchar). Llaman a Miguel y a Artabrias para ver si estos los animan, pero los encuentran aún más taciturnos. Y convienen que bastante hacen con evitar las paperas, esperar que la TVG les llame para comprarles el piloto de “Scouters” y no presidir la Federación de Peñas. ¿Cómo decía aquella canción de Juan Pardo? Ah, sí, “no me hables, no me hables”. Pues eso. No nos habléis del Deportivo, que nos ponemos atómicos.