Cuaderno de bitácora. Fecha estelar: 2020. Decimoquinto día de cuarentena. Esta es la crónica de los viajes del torpedo podcastil ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast en sus expediciones por los inexplorados páramos del universo sin fútbol. Desde el puente de mando, los capitanes Benjamín y Manuel observan frente a ellos el vacío más absoluto, pero insisten en avanzar. En su memoria sigue presente el recuerdo del cadete espacial Santos, que cayó presa de la locura al no poder enfrentar una odisea sin destino conocido. Por eso, perseveran en la rutina, en mantener la vista al frente aunque por una vez no haya ni mucho que decir ni poco que contar. Escuchan las crónicas de los expedicionarios Miguel y Artabrias, que les convencen de que sigue existiendo vida ahí fuerar; reproducen los mensajes populistas que ahora funcionan como un bálsamo; evalúan a la tripulación que permanece enclaustrada; cantan canciones de regimiento; repasan las noticias que llegan a bordo; y se pierden en los mejores recuerdos de otro tiempo anterior y más feliz (aquel Deportivo del Centenariazo; el primer despertar erótico; sus viejos casetes…) para reafirmarse en la idea de que sí, pese a todo, vale la pena mantener el rumbo y hacer frente a la desesperanza. Se vuelven a lavar las manos, tosen en la cara interior del codo y aprietan una vez más el botón de “Rec”: “Bienvenidas y bienvenidos…”.