Año 1990. Con su voz engolada, todavía al frente de una banda que no sabe si quiere ser The Smiths o Whitesnake, Enrique Bunbury le canta a una noche, 30 años en el futuro, en la que Benjamín y Manuel se disponen a grabar un podcast (lo de “sobre el Deportivo de La Coruña” empieza ya a sobrar) en medio de una cuarentena que jamás imaginaron: “He oído que la noche es toda magia / y que el duende te invita a soñar. / Y sé que últimamente apenas he parado / y tengo la impresión de divagar”. Sin saberlo, el mañico tex-mex prefigura un nuevo episodio de ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast en el que el fútbol es lo de menos y lo demás está de más. Por eso de ganarnos el favor de lo divino, que el miedo es libre, nos sumamos a los pasos procesionales y ofrecemos la ya tradicional crónica de Semana Santa; partimos el pan(etone) mientras lloramos ¿el final? del populismo bien (“Cebrián, ¿por qué nos has abandonado?”); convertimos el repaso a la cuarentena del vestuario en una primera inspección al transfuguismo; nos hacemos en riguroso directo todos los retos del Twitter Dépor; y, menos mal, al final aparecen Miguel y Artabrias para, como siempre, rescatarnos de los abismos de la divagación. De fondo, Bunbury se desgañita: “Y tantas cosas por decir, tanta charla por aquí, / si fuera posible escapar de este lugar (...) / Wo oh oh oh, Wo oh oh oh oh…”.