Manejamos varias teorías: o los planes del perverso gobierno social-podemita que, en su afán por saturar las redes para que no fluya la comunicación de los ciudadanos libres y sus chistes de Arévalo en los grupos de Telegram (ríase usted de ‘Combat’ en la Francia de 1941), nos han llevado por delante; o el eco del sopapo tuitero de una Wachowski al narciso de la nueva era, Elon Musk, que ha causado reverberaciones en el tejido de nuestra cíberconvivencia; o que estáis con mucho Netflix pero poco chill los sábados por la noche (menos binge-watching y más touching, castos, que sois unos castos). Alguno de esos motivos (o tal vez ninguno) expulsó a ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast de la autopista de la información y lo relegó a una corredoira en la que Benjamín y Manuel se hablan y se escuchan pero en un espacio tiempo algo distorsionado, como Sandra Bullock y Keanu Reeves carteándose en aquella casa del lago. Surfeando olas de lag y cortes de internet, ceden las riendas a Miguel y Artabrias para que den un empellón inicial y, aprovechando ese impulso primero, deslizarse sobre el adiós de Míriam Pita y de Slim Fit Luisito; la sacada de pechito de Populismo Vien, con uve de Vidal; la vuelta a la normalidad (llámalo enfermería) en el Deportivo; nuevos datos sobre las paperas y sobre la gestación (em)brionaria de Vallejo; y la anunciación del Baby de Gafas. Este episodio sabe a Avecrem porque, como el caldo, viene concentrado.