Unas caladas de extracto de calamar bufo carmelarius, y a flipar. ¡Cuánto sufrimos, Martín!, el único podcast que se graba en el plano astral y que tiene al Doctor Extraño por médico de cabecera, expande sus sentidos y por el camino pierde uno de ellos, el común. Benjamín y Manuel abren el tercer ojete(calor) y realinean los um-chakra-chakra para elevarse a un estado de (in)conscencia jamás hollado por unos podcasters del Deportivo. La realidad se aparece entre ellos como un diamante con infinitos reflejos por el que se comunican con el demiurgo del pasado (seis títulos), presente (¿candidatura Lendoira?) y futuro (mochila de Schrödinger); donde el populismo es bien (mascarillas) y también (Riazor en cuarentena); la mareona nunca llega a la orilla; pueden ver a Vania Millán tomarse algo en el local de comida y bebida de los Escotet (food&posers); leen que el Club Bilderberg quiere comprar otro club (el nuestro); y conectan con Miguel y Artabrias por telepatía. En pleno viaje lisérgico descubren que en realidad el diamante ¡es un rombo! Es la forma en la que su cerebro cósmico percibe la terrible verdad: vuelve el fútbol. Ante la contemplación de lo inefable, del horror que les da nombre y los subyuga, se despiertan sobresaltados. Han pasado casi cuatro horas. Creen que han vuelto a cantar. No es posible. Tiene que ser cosa del calamar bufo.