Esto tiene que parar. En serio. No podemos seguir así, Deportivo. Ni tú, ni nosotros. Tú, Deportivo, tienes un futuro (o eso queremos creer) y deberías avanzar hacia él, no regresar constantemente al punto de partida, como cantaba la Jurado. Que ya parece esto el juego de la oca, coño, ya. Nosotros, por nuestra parte, tenemos una vida y no es de recibo que en cuanto nos ausentamos unas semanas tengas que organizar semejante espectáculo para reclamar nuestra atención. Créenos, somos muy capaces de rellenar horas sin tu ayuda. Lo teníamos todo pensado para hacer un episodio especial Eurovisión, pero no. Has tenido que organizar el enésimo terremoto porque no sabes vivir sin nosotros. Y ahora mira lo que has logrado: un podcast de seis horas, seis. ¿Nunca nada es suficiente para tí, eh? Te estás arrastrando de tal manera, Deportivo, que hasta permites que el aleteo de una mariposa posada sobre la calva de Pepe Mel en las Islas Canarias desate un tsunami en la playa de Riazor que se lleva a Rubén de la Barrera por delante. Esta vez va muy en serio: tienes que dejar de montar estos números o acabaremos por pedir una orden de alejamiento. Estamos empezando a conocer a otro Deportivo, el Alavés, que tiene una afición que también nos quiere y allí les basta con Lucas Pérez, rumores de triángulos amorosos en el vestuario, tramas de prostitución, y solo un cambio de entrenador al año para demostrarnos cariño. SI de verdad nos quieres, no es necesario plantar una carga de dinamita en la plaza de Pontevedra cada maldito mes. Dosifica, ostras, dosifica. Que tenemos cuatro meses de verano de Elady por delante. Tus socios protectores que te estiman: Benjamín y Manuel.