Pablo Casado midió mal. La OTAN también midió mal. ¿Y el deportivismo? Midió mal. Está el mundo lleno de gente que se las prometía muy felices y acabó comiéndose un cagarro. Quiso tal vez este podcast olvidarse de que lleva un lustro sosteniéndose con una estricta dieta de meconio, pero ha acabado por corroborar de nuevo que no está hecha la miel para la boca del asno. Así que Benjamín y Manuel vuelven rebuznando sus cuitas, recogiendo los cristales de aquel espejo en el que se veían tan guapos hace tan solo un episodio (hace 20 días, un suspiro) y que ahora ha reventado en mil pedazos. No será posible jamás que dure la bonanza alrededor de ElMejorClubDelMundo que, ante la tesitura de exceder las expectativas o defraudarlas, acostumbra a optar por lo segundo con una modestia que es digna de mención pero que quizás, y solo quizás, tenga un poquito que ver con esta úlcera que se nos ha abierto en un costado y que no deja de sangrar. ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast se cae de la nube de algodón y regresa al barro, donde los evaldos corretean en libertad y los puntos de inflexión apuntan hacia abajo. Es el fin del mundo tal y como lo conocíamos hace tres semanas, y la vuelta a la misma mierda de siempre.