Un episodio más y, por tanto, un día más cerca de la tesis doctoral que vendrá a justificar nuestra existencia: “¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast: una aproximación ontológica a la renovación de los formatos audiovisuales desde la fenomenología del absurdo”. Deadline Day o, en román paladino, Cierre de Feirón. Medios de comunicación de todo el mundo ofrecen cobertura en directo e instantánea sobre los traspasos tardíos del mercado de fichajes de fútbol. Periodistas y entertainers reaccionan en vivo a ojos y oídos de todo el mundo para gozo de sus fieles porque, esto es ya cosa sabida, hace tiempo que el aficionado al fútbol disfruta más del juego cuando no se juega. El deportivismo tiene un máster en la materia: lleva años alimentándose de posibilidades y ensoñaciones porque la realidad deportiva es demasiado amarga como para conformarse con ella. A lo que íbamos. Benjamín y Manuel se vuelven de nuevo a quemar las manos sosteniendo la antorcha para iluminar caminos por donde puedan avanzar aquellos que siguen aún palpando paredes del laberinto en la oscuridad. No elegimos esta misión de pioneros, pero parece que nos ha sido encomendada. Así que ahí vamos otra vez: hoy os presentamos el único “reaccionando al mercado de fichajes” hecho en directo a propósito para ser consumido en diferido. ¿Tiene algún tipo de sentido? Quizás. Vosotros ya sabéis quién es Pablo Martínez. Nosotros no tenemos ni idea. A vosotros ya se os apagó la fiebre por Lucas Pérez. Nosotros aún creemos en su fichaje. El tiempo se pliega sobre sí mismo, no se distingue qué es presente y qué es pasado. Y es justo que sea así, porque este es un formato venido del futuro. Escuchad como hasta Miguel y Artabrias retuercen las posibilidades del medio. En fin, ya lo sabéis: este podcast tiene por norma ser irremediablemente caduco y, es precisamente por eso, que es perpetuamente perenne. Así se cierra El Verano del Tobillo de Trilli y la temporada seis de este invento. Ojalá la séptima sea la de la buena suerte.