La dimensión enorme del Deportivo es autootorgada. Se la conferimos quienes nos obcecamos en seguirlo hasta donde cayó para levantarlo de nuevo. Los que hayan podido creerse más que el club coruñés durante esta travesía fuera del foco porque le faltaba categoría deportiva, saben de sobra que el deportivismo jamás se ha sentido menos que nadie. Y ahora que esa categoría deportiva también la ha recuperado, ¿qué le falta al Deportivo? ¿Qué se le puede menospreciar, pues? Que lo digan los ajenos. Los propios siempre nos sentimos colmados. El Deportivo tiene de todo. Nos tiene a nosotros, incluso más y mejor ahora, embarrados, que antes.
Al Dépor, al puto Dépor, lo mantuvimos con vida y nos la regala de vuelta.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast os quiere.
Impossible is nothing :-)