Hay parejas que viven a la defensiva y luchan por el control de la relación. Quienes así viven, no se dan cuenta que los juegos de poder no solo no funcionan, sino que además matan el amor. En su carta, el apóstol Santiago dice: ¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos?" (4.1)Es por ello que es necesario que examinemos nuestro corazón y que reconozcamos nuestros sentimientos y diferencias. Solo así podremos controlar nuestras emociones y cuidar las palabras que decimos, para no tener que lamentarnos. La Biblia nos dice:"Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida". Proverbios 4:23