Podemos ser flexibles o rígidos y sin duda para mi que he sido durante años una persona muy rígida prefiero y me van las cosas mejor cuanto más flexible soy. Cada día más abierto al cambio y a la mejora. Abierto a las personas, a las religiones, a las creencias. Antes tenía mi verdad, que era la buena los demás estaban equivocados y debian aprender de mi. Ahora trato de no aferrarme a ninguna verdad y observar el mundo como un niño que cada día descubre algo nuevo y todo su mundo cambia. Amo el cambio, amo la incertidumbre y estoy abierto a ser cada día una persona nueva. Y esto ha traido armonia y equilibrio a mi vida por contradictorio que parezca.